Internacionales

Narcotraficantes matan a nueve personas en Río de Janeiro


Brasil, Brasilia
Nueve personas murieron en un tiroteo provocado por una incursión de narcotraficantes en una favela de Río de Janeiro, ocupada por milicias parapoliciales, informaron las autoridades locales, citadas por los medios de comunicación.
Según el reporte, dos coches con unos diez hombres fuertemente armados entraron por la mañana en la favela Kelsons, en la zona norte de la ciudad, y mataron a tres habitantes, que según los vecinos tenían algún tipo de relación con las milicias.
A la salida ejecutaron al cabo policial Luiz Claudio de Souza Vargas, que estaba de asueto, y que según los vecinos era el jefe de las milicias, informó la privada Agencia Estado.
Las fuerzas de seguridad iniciaron de inmediato una persecución por la Avenida Brasil, una de las más transitadas de Rio, y mataron a los cinco ocupantes de uno de los vehículos.
Los reportes indican que todos ellos habían sido expulsados del lugar a fines del año pasado por las milicias.
La favela Kersons es una de las 92 comunidades pobres ocupadas por milicias, según las autoridades.

Pasada de cuentas
Esas milicias, según la prensa, están formadas por miembros y ex agentes de las fuerzas de seguridad, con el respaldo de líderes comunitarios y de integrantes de partidos políticos.
Diversos episodios violentos pusieron de manifiesto en las últimas semanas la inseguridad de Río y llevaron al gobierno regional a pedir la asistencia de la Fuerza Nacional, un cuerpo policial de elite que depende del gobierno federal.
A fines de diciembre, una ola de ataques lanzada por grupos mafiosos contra objetivos civiles y policiales dejó por lo menos 24 muertos.
A fines de enero fueron hallados 13 cuerpos, siete de ellos en un auto y con señales de torturas, de personas supuestamente ejecutadas por grupos criminales.
La semana pasada, la opinión pública se conmocionó por la muerte de un niño de seis años. El hecho se produjo cuando una mujer fue despojada de su vehículo y no tuvo tiempo de desabrochar el cinturón de seguridad de su hijo, que quedó colgando del lado externo del coche y fue arrastrado durante 7 kilómetros.