Internacionales

Evo Morales nacionaliza fundidora de minerales

* Gobernante socialista da inicio a nueva era de industrialización de materias primas bolivianas

ORURO, Bolivia / AFP

El presidente de Bolivia, Evo Morales, nacionalizó este viernes, apoyado por fuerzas militares, una fundidora de minerales administrada por una filial de la multinacional suiza Glencore, en el marco de su política de estatización de los recursos naturales.
Con la reversión al dominio del Estado del complejo metalúrgico Vinto (380 km al sur de La Paz), el gobernante socialista dio inicio a una nueva era de industrialización de las materias primas bolivianas.
“Llegó la hora de industrializar todos nuestros recursos naturales, renovables, no renovables, metálicos, no metálicos”, proclamó el mandatario en un acto público, en el que el Estado tomó el control administrativo, técnico, jurídico y financiero de la planta.
La medida generó dudas en los obreros del complejo que inicialmente forcejearon con fuerzas militares para impedirles el paso a la planta, pero tras recibir seguridades de que habrá estabilidad laboral y de que el gobierno invertirá pronto unos 10 millones de dólares aplaudieron la nacionalización. La minera Sinchi Wayra, filial boliviana de Glencore, no había comentado de inmediato la expropiación de sus activos.
La reversión del complejo metalúrgico arrancó aplausos de la opositora Unidad Nacional (UN, centroderecha) y críticas de la conservadora Podemos, del ex presidente derechista Jorge Quiroga.
El gobierno alegó irregularidades en la adquisición de Vinto por parte de la trasnacional suiza.
La planta, valuada en 90 millones de dólares, fue transferida en 1997 por el Estado a la inglesa Allied Deals, en diez millones de dólares, y tras su quiebra la vendió en 2000 a la empresa Compañía Minera del Sur (Comsur), propiedad del ex presidente ultraliberal y poderoso empresario minero Gonzalo Sánchez de Lozada, en apenas seis millones de dólares, según el gobierno.