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Arduo trabajo de servicios de rescate


Equipos de rescates reanudaron ayer sábado la búsqueda de supervivientes en zonas del centro de Florida (EU) devastadas por los tornados que dejaron al menos veinte o diecinueve muertos, y arrasaron más de 2,600 edificios.
Los servicios de rescate trabajaban intensamente junto con perros entrenados para localizar a personas atrapadas bajo los escombros cuando los tornados impactaron en la madrugada del viernes a los condados Seminole, Sumter, Lake y Volusia.
El gobernador de Florida, Charlie Crist, quien pidió al presidente de EU, George W. Bush, decretar al estado zona de desastre, ratificó que la prioridad es rescatar a los supervivientes.
Tras efectuar un recorrido por las áreas devastadas, Crist dijo que lo sucedido es de tal gravedad que una respuesta efectiva está más allá de las capacidades del Estado de Florida, por lo que es necesaria asistencia federal complementaria.
“El nivel de devastación es difícil de describir”, declaró.
Los tornados atacaron al amanecer a miles de residentes cuando estos dormían y con sus poderosos vientos demolieron casas, derribaron árboles, el tendido eléctrico y afectaron el servicio de teléfonos.
El mayor daño lo sufrieron las casas móviles que quedaron reducidas a chatarra, habitadas en su mayoría por personas de la tercera edad y por inmigrantes que trabajan en los cultivos agrícolas del área.
Los tornados esparcieron muebles sobre la grama, arrancaron edificios de sus cimientos, volcaron automóviles y dejaron toneladas de escombros en las áreas impactadas, en especial en el condado de Lake, ubicado al norte de Orlando, donde la destrucción es mayor.
Funcionarios de la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA) están en las zonas evaluando los daños y tramitando las solicitudes de ayuda, mientras que unos 8,000 soldados de la Guardia Nacional comenzaron a distribuir agua y alimentos.
Cientos de damnificados pasaron la noche en los albergues abiertos por la Cruz Roja.
Meteorólogos confirmaron que al menos uno de los tornados alcanzó la categoría F3 en la escala Fujita, del cero al cinco, al registrar vientos de unos 235 kilómetros por hora.
Ésta es la segunda vez que Florida es atacada por tornados letales después de 1998, cuando cinco de estos fenómenos mataron a 42 personas en el centro del estado y arrasaron con más de 2,000 casas y negocios.
La línea de tormentas severas del viernes pasado avanzó hacia el centro de Florida desde el Golfo de México y aunque el Servicio Nacional de Meteorología emitió alertas de tornado entre ocho y 16 minutos antes de que tocaran tierra, casi nadie escuchó las advertencias porque la mayoría dormía.
Ben Nelson, meteorólogo estatal, explicó que el sistema de tormentas que asolaron los cuatro condados es conocido como una supercélula, que son tormentas eléctricas giratorias que se movieron por tierra y comenzaron a producir tornados.
Recordó que aunque Florida está protegida de los huracanes cuando la corriente de “El Niño” se encuentra presente, este fenómeno puede provocar severas tormentas en el estado durante el invierno.