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Veinte muertos por tornados


A veinte aumentaron las víctimas de los tornados que arrasaron el centro del Estado de Florida, sureste de Estados Unidos, tras reanudar las tareas de búsqueda los equipos de rescate en las zonas devastadas.
Las autoridades confirmaron que trece personas murieron en Paisley y otras siete en Lady Lake, en el condado de Lake, las áreas donde los tornados arrasaron más de 1,500 edificios en la madrugada del viernes.
Entre los fallecidos hay al menos dos adolescentes y dos niños de siete y diez años, informó a EFE Christopher Patton, portavoz del condado de Lake.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, declaró a los condados Seminole, Sumter, Lake y Volusia zonas de desastre, tras una solicitud de las autoridades estatales, lo que permitirá a estas áreas recibir ayuda federal.
“La asistencia federal fue autorizada por el presidente Bush bajo una declaración de desastre mayor”, anunció en David Paulison, Director de la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA), en rueda de prensa.
Paulison recorrió las zonas arrasadas junto con el gobernador de Florida, Charlie Crist, y los senadores Bill Nelson, demócrata, y Mel Martínez, republicano.
“Gracias al presidente por su pronta respuesta, ahora podemos decir que la ayuda no está en camino, sino que ya llegó. Nuestra meta es conseguir ayuda a las víctimas de Florida tan pronto como sea posible”, dijo el gobernador.
Los servicios de rescate trabajan intensamente con perros entrenados para localizar a personas atrapadas bajo los escombros.
El gobernador, que decretó el estado de emergencia, ha ratificado que en este momento se esfuerzan por rescatar a los supervivientes.
Tras efectuar el recorrido por las áreas devastadas, Crist dijo que lo sucedido es de tal gravedad que dar una respuesta efectiva está más allá de las capacidades del Estado, por lo que es necesaria asistencia federal.
“El nivel de devastación es difícil de describir”, declaró. Los tornados, que sorprendieron al amanecer a miles de residentes mientras dormían, derribaron casas, árboles y postes del tendido eléctrico y afectaron el servicio de teléfonos.
El mayor daño lo sufrieron las casas móviles que quedaron reducidas a chatarra, habitadas en su mayoría por personas de la tercera edad y por inmigrantes que trabajan en los cultivos agrícolas.
Tirso Moreno, Coordinador General de la Asociación Campesina de Florida, informó ayer a EFE que “hay muchos inmigrantes afectados en Lady Lake, en su mayoría mexicanos que han quedado damnificados”.
Moreno también estuvo en la zona junto con voluntarios para evaluar los daños sufridos por los trabajadores agrícolas y aseguró que “hay muchas casas destruidas, sobre todo las móviles, y a las personas las están enviando a albergues”.
Los tornados arrancaron edificios de sus cimientos, volcaron automóviles y dejaron toneladas de escombros en las áreas impactadas, en especial en el condado de Lake, ubicado al norte de Orlando, donde la destrucción es mayor.
Funcionarios de FEMA siguen evaluando los daños y tramitando las solicitudes de ayuda, mientras que unos 8,000 soldados de la Guardia Nacional comenzaron a distribuir agua y alimentos. Cientos de damnificados pasaron la noche en los albergues abiertos por la Cruz Roja.
Los meteorólogos confirmaron que al menos uno de los tornados alcanzó la categoría F3 en la escala Fujita, del cero al cinco, al registrar vientos de unos 235 kilómetros por hora. En 1998, cinco tornados dejaron 42 muertos en el centro de Florida y arrasaron 2,600 casas y locales. Aunque el Servicio Nacional de Meteorología emitió alertas de tornado entre ocho y dieciséis minutos antes de que tocaran tierra, casi nadie las escuchó, porque la mayoría de la gente dormía.