Internacionales

Washington investiga uso israelí de bombas de racimo

* Gobierno de Israel podría haber violado acuerdos de exportación de armas, afirma portavoz del Departamento de Estado

Washington sospecha que Israel habría violado acuerdos de exportación de armas norteamericanas por haber usado el año pasado, en el sur de Líbano, bombas de racimo suministradas por Estados Unidos, señaló este lunes el Departamento de Estado.
“Probablemente hubo violaciones”, dijo a la prensa el portavoz Sean McCormack, al tiempo que el departamento de Estado envió al Congreso un informe preliminar de su investigación sobre el uso de bombas de racimo por parte de Israel durante la guerra de 34 días contra la milicia libanesa de Hezbolá.
El portavoz confirmaba así informaciones publicadas la víspera por The New York Times, según las cuales un informe oficial estadounidense concluye que Israel pudo violar los acuerdos con Estados Unidos.
Según Naciones Unidas, Israel lanzó más de un millón de bombas de racimo durante el conflicto, entre el 12 de julio y el 14 de agosto de 2006, en respuesta a los ataques de Hezbolá.
La legislación estadounidense prohíbe la utilización de armas de ese tipo en zonas civiles, pero Israel afirma que no atacó a la población, y que había advertido con anticipación de los bombardeos a través de octavillas.
Según McCormack, la utilización israelí de las bombas viola un “acuerdo de uso” al que llegaron ambos países sobre las citadas armas.
McCormack agregó que se trata de un descubrimiento “preliminar” y no quiso entrar en detalles al argüir que hay datos clasificados.
Israel ha defendido su derecho a usar bombas racimo, y dijo que hace uso de las mismas de acuerdo con la legislación internacional.
En este sentido, indicó que el Gobierno israelí ha actuado de forma “transparente” a la hora de proporcionar información sobre los hechos.
“Esto no es un juicio definitivo..., pero nos tomamos nuestras obligaciones legales con seriedad. No dejamos de cumplir con nuestras obligaciones”, dijo McCormack.
Ahora el Congreso estadounidense deberá decidir si abre una investigación sobre los hechos y si se toman medidas contra Israel, agregó el portavoz del Departamento de Estado.
El pasado 26 de septiembre la ONU advirtió de que se necesitarán varios meses para limpiar el sur de Líbano de las bombas de racimo sin estallar que fueron arrojadas por Israel durante los 34 días de su ofensiva militar contra Líbano.
Hasta esa fecha, al menos 19 personas habían muerto y otras 90 habían resultado heridas por la explosión de esas bombas. Entre las víctimas hubo un gran número de niños.
El pasado 18 de enero, día en que un campesino libanés resultó herido por la explosión de una de estas bombas, el número de personas muertas o heridas ascendía a 207, según fuentes policiales libanesas.
La limpieza de las bombas y minas ha sido encomendada a las fuerzas de Finul, el Ejército libanés y varias ONG, sin embargo, Chris Clark, responsable de las operaciones por parte de la ONU, acusó a Israel de haber entregado a la Finul mapas “inútiles” sobre las áreas donde fueron lanzadas esas bombas.