Internacionales

Mueren 200 hombres de secta mesiánica en Irak


Unos 200 miembros de una secta mesiánica chiíta murieron y otros 250 fueron arrestados en violentos combates con las fuerzas iraquíes y estadounidenses cerca de la ciudad santa de Nayaf, donde miles de chiítas conmemorarán a partir del martes el duelo del Achura.
Este lunes se multiplicaron las declaraciones sobre la identidad de los milicianos muertos, identificados como miembros de una secta cuyo presunto jefe afirmaba ser el representante del Mahdi, es decir, “el redentor” que según la escatología islámica esperan los musulmanes.
Los combatientes murieron el domingo en enfrentamientos con las fuerzas iraquíes cerca de Zarka, una región rural a 20 km al norte de Nayaf (al sur de Bagdad).
Unos 200 milicianos fallecieron y otros 250 fueron arrestados, precisó este lunes por la noche el portavoz del Ministerio de Defensa, Mohammed Al Askari, quien añadió que también se confiscaron 500 armas.
Los combates también causaron seis bajas entre las fuerzas iraquíes, a las que el Ejército estadounidense transfirió la responsabilidad de la seguridad de Nayaf, el 20 de diciembre de 2006.
Eso no impidió a un helicóptero estadounidense salir en apoyo de las tropas terrestres, aunque el mismo se estrelló en la región por una razón aún indeterminada con un saldo de dos militares muertos, según el Ejército estadounidense.
Asimismo, cazas F-16 y aviones de apoyo A-10 estadounidenses bombardearon repetidamente las posiciones de los milicianos, agregó Al Askari.
Según la Policía de Nayaf, los milicianos muertos y arrestados --que se hacen llamar “Jund al Sama” (Los soldados del cielo)-- forman parte de una secta esotérica chiíta que obedece a un “jefe espiritual” que pretendía ser el representante del Mahdi.
Este jefe insurgente fue identificado como Ahmed Ibn al Hassan --alias Al Yamani--, un chiíta iraquí de 40 años proveniente de Diwaniyah, a 180 km al sur de Bagdad.
Su cadáver fue encontrado entre los caídos en combate e identificado por algunos de sus milicianos detenidos, afirmó una fuente provincial de Nayaf.
Por su parte, el vicegobernador de Nayaf, Abdel Hussein Attan, acusó a los milicianos de estar relacionados con la red terrorista Al Qaida y de haber querido “hacerse con el control de Nayaf y de sus lugares santos”.
“Aparentemente se trata de un grupo chiíta pero las convicciones profundas de sus miembros son secretas y diferentes”, agregó Attan, que calificó la intervención de las fuerzas iraquíes de “operación preventiva”.
El portavoz del gobierno iraquí, Ali Al-Dabbagh, declaró a la televisión pública Iraqia que el grupo “debía tener lazos con terroristas del interior y el exterior” de Irak.
Las filas de Al Qaida en Irak están formadas por integristas sunitas que tienen un odio especial hacia los chiítas, a quienes consideran herejes.
Entre tanto, varios cientos de miles de peregrinos chiítas se encaminaban hacia Kerbala, a 110 km al sur de Bagdad, para conmemorar el martes el Achura, la muerte del imán Hussein, el nieto de Mahoma, que murió en el siglo VII cerca de la ciudad a manos de un ejército enviado por el califa Yazid.
Las medidas de seguridad fueron reforzadas para evitar atentados.
“Cinco terroristas, cuatro ciudadanos árabes y un iraquí, fueron detenidos al norte de la ciudad cuando intentaban entrar en ella con cinturones de explosivos para perpetrar un atentado”, dijo a la prensa el gobernador de Kerbala, Aqil al Jazaali.
La violencia azotó de nuevo este lunes todo Irak, donde 37 personas murieron en diferentes ataques. En Bagdad fueron descubiertos los cadáveres de 22 personas asesinadas.