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Policía de Nueva York incapacitada para usar comunicación moderna


NUEVA YORK / EFE

Las interferencias han impedido que la Policía de Nueva York pueda utilizar un moderno y valioso sistema de comunicaciones, cuya instalación ha costado 140 millones de dólares, según reveló el diario “The New York Times”.
Este sistema pretendía acabar con un viejo problema al que se enfrentan los cuerpos de seguridad de la ciudad: la imposibilidad de comunicación entre los oficiales que vigilan el metro y los que patrullan por la superficie.
A pesar de que la Agencia Metropolitana de Transporte (MTA) lleva más de una década trabajando en estos nuevos equipos, el cuerpo de Policía de la ciudad ha declinado su uso alegando que la señal tiene numerosas interferencias y zonas sin cobertura, lo que dificulta su labor.
Para solucionar estos problemas de recepción es necesario reemplazar algunos de los componentes electrónicos de las emisoras, lo que incrementaría el coste del proyecto en unos 20 millones de dólares, y cuyo pago divide a las diferentes agencias municipales.
La MTA propone que el Departamento de Policía de Nueva York se haga cargo de la mitad de esta cuantía, algo a lo que no están muy dispuestos, según asegura el periódico neoyorquino.
A pesar de ser el principal usuario, los responsables policiales aducen que el sistema lo utilizan también los bomberos, Departamento que sí ha acordado pagar la mitad de los 14 millones de dólares que costará la modificación para que sus receptores funcionen en el sistema de alcantarillado.
Si finalmente los implicados en la polémica llegan a un consenso, todo hace pensar que el sistema podría ponerse en marcha el año próximo, cuatro años más tarde de lo previsto.
Sin embargo, este novedoso sistema de comunicaciones se enfrenta también al mal estado de más de 115 kilómetros de cable de antena instalados por los túneles del subterráneo, una quinta parte del total.
El coste de su sustitución incrementaría en 36 millones de dólares el coste final del proyecto, que alcanzaría los 210 millones de dólares, 100 millones por encima del presupuesto inicial.
A pesar de todo, los distintos cuerpos de emergencias insisten en la necesidad de un sistema efectivo para mejorar la respuesta de sus efectivos ante posibles catástrofes o atentados terroristas.
Hasta ahora, los oficiales que prestan sus servicios en los túneles del transporte subterráneo usan una señal de radio en VHF, mientras que sus compañeros en las calles de Nueva York lo hacen en una banda UHF, lo que hace imposible el contacto.
“No tenemos comunicación con el exterior”, aseguró a “The New York Times” de manera anónima un agente de Policía que vigila el metro.
“Si sucede algo en la calle, no tenemos forma de enterarnos. No es ningún secreto, y los criminales lo saben”, señaló.
Esta falta de comunicación salió a luz de manera trágica el 11 de septiembre de 2001, cuando los diferentes cuerpos de seguridad de la ciudad fueron incapaces de prevenir a los oficiales del interior de las Torres Gemelas del colapso de éstas.
La incomunicación se cobró la vida de 343 bomberos, 23 agentes del Departamento de Policía de Nueva York y 37 policías de la autoridad portuaria de Nueva York y Nueva Jersey.