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Rala asistencia a marcha opositora en Venezuela


CARACAS / EFE
La escasa participación en una marcha convocada ayer martes en Caracas contra el presidente Hugo Chávez no impidió a los dirigentes “antichavistas” enfrentarse a los seguidores del gobernante, que controlan todo el Parlamento, donde fueron recibidos.
Cinco de esos dirigentes, entre expresiones de camaradería con los oficialistas, reiteraron en sendos discursos que el proyecto hacia la instauración del “socialismo del siglo XXI” que propugna Chávez no cuenta sino con el apoyo de una “minoría mayoritaria”.
De los 26 millones de habitantes del país, en las presidenciales que sellaron en diciembre pasado la reelección de Chávez hasta 2013, votaron menos de la mitad (unos 12 millones), y de ellos poco más de 7 millones lo hicieron por el gobernante, lo que éste debe tener en cuenta antes de implantar un cambio “tan radical”, destacaron.
Alfonso Marquina, Pedro Alcántara, Gerardo Blyde, Julio Montoya y César Pérez fueron los dirigentes opositores que hablaron en el Parlamento tras animar poco antes una marcha antigubernamental de escasa participación, algo que revela “frustración, decepción y temor”, según destacó el primero de ellos.
La directiva de la oposición intenta acabar con el desánimo que de nuevo evidencian sus electores tras los comicios de diciembre, cuya campaña electoral había logrado reanimarlos luego de que cayeron en otra inmovilidad tras el referendo que en agosto de 2004 confirmó a Chávez en el poder, entonces hasta diciembre pasado.
En su empeño por instaurar el socialismo que considera que le reclaman sus seguidores en las urnas, Chávez ha pedido al Parlamento que le autorice legislar los próximos 18 meses y, paralelamente, nombró una comisión para estudiar reformas a la Constitución.
Los dirigentes opositores fueron recibidos por el vicepresidente del Parlamento, Roberto Hernández, quien les aseguró que “en lo absoluto hay de nuestra parte la intención de solamente atender los problemas de un sector de la población” como se le reclamó.
Los cambios legislativos hacia el socialismo tampoco se harán “a costa de principios fundamentales”, agregó Hernández, y calificó de “apresurado” que los opositores asegurasen que el alcance de las reformas reemplazará lo que debe hacer una Asamblea Constituyente.
Hernández, incluso, abrió la posibilidad de que el Gobierno y el Parlamento convoquen a los electores a una Asamblea Constituyente, si en los próximos días evalúan la necesidad de ello.