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Uruguay confía en CIJ para superar crisis con Argentina


MONTEVIDEO / AFP
El gobierno uruguayo confía en obtener hoy martes un fallo favorable de la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ), que ponga fin a bloqueos fronterizos de ambientalistas argentinos contra una planta de celulosa, y niega la existencia de tensión política con el vecino país.
La batalla jurídica de largo aliento que libran los países rioplatenses por la instalación de una planta de celulosa en Uruguay, sobre la ribera oriental de un río limítrofe con Argentina, volverá a tener sus miradas puestas en La Haya para la dilucidación de un nuevo capítulo del conflicto.
En ese contexto, el Poder Ejecutivo uruguayo, encabezado por Tabaré Vázquez, aguarda con optimismo el dictamen de la CIJ sobre el pedido de medidas cautelares para garantizar la libre circulación en los puentes internacionales que comunican a ambos países y que es obstruida por ciudadanos argentinos en protesta por la construcción de la papelera de la finlandesa Botnia.
“Uruguay ha sido largamente afectado por el bloqueo de los puentes, acarreando consecuencias económicas negativas para el turismo, la circulación de personas y mercaderías, pero alienta una rápida solución”, al diferendo, subrayó a la AFP el canciller Reinaldo Gargano.
“Existen sólidas razones para esperar que la CIJ recoja en su fallo nuestras pretensiones, normalizando así una situación que ha influido a formar a nivel internacional una visión de tensión política con Argentina que realmente no existe”, aseveró.
El jefe de la diplomacia uruguaya afirmó que “Uruguay habrá de acatar el pronunciamiento” de la Corte, cualquiera que sea su resultado.

, y “seguirá sosteniendo que el bloqueo de los puentes es violatorio del Tratado de Asunción --fundacional del Mercosur-- y de las normas internacionales que recogen la garantía del libre tránsito”.
“Desde siempre estamos con un espíritu de diálogo amplio y abierto”, indicó Gargano, pese a que los intentos por destrabar el conflicto no han dado hasta el momento los frutos esperados por las partes.
Consultado sobre cuál cree que será la postura que adoptará el gobierno argentino ante el fallo de la Corte de La Haya, respondió en primera instancia que no la juzgará, pero sostuvo que cree “que lo deberá acatar, de lo contrario no tendría sentido someternos ante dicho tribunal”.
De no existir un acatamiento por parte del gobierno argentino de Néstor Kirchner, Uruguay prevé elevar el planteo ante el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), pese a que Gargano prefirió no adelantarse a los acontecimientos y “alentar una salida definitiva” a la controversia.
Alegando daños medioambientales irreparables, habitantes de la ciudad argentina de Gualeguaychú, frente a Fray Bentos (300 km al noroeste de Montevideo) donde se erige la papelera de Botnia, mantienen desde noviembre un bloqueo permanente en uno de los puentes internacionales que comunican con Uruguay y realizan cortes intermitentes en otros dos.
La CIJ podría ordenar el martes a Argentina que tome medidas para garantizar el libre tránsito en estos pasos fronterizos, desestimar la demanda uruguaya o declarar su incompetencia para juzgar este asunto.
El catedrático de Derecho Internacional de la Universidad de la República y ex integrante del equipo jurídico de Uruguay ante la CIJ, Roberto Puceiro, destacó a la AFP “la solidez” del planteo de la delegación que encabeza el embajador uruguayo en Francia, Héctor Gros Espiell.
Asimismo, admitió como interrogante “la amplitud de interpretación que puede tener la Corte respecto del concepto de medidas provisionales”, y no descartó que “reitere el pedido a los países en litigio para que no entorpezcan, ni promuevan acciones que agraven el conflicto”.