Internacionales

Bush insiste en defender su estrategia en Irak

* Gobernante quiere reforzar presencia de tropas en la nación árabe * Dará más incentivos fiscales para viviendas

El presidente de EU, George W. Bush, prepara para el martes, junto a algunos de sus colaboradores más cercanos, su discurso sobre el Estado de la Unión del próximo martes que, según fuentes de la Casa Blanca, se centrará en cuestiones domésticas.
Será su séptimo discurso de este tipo, pero el primero en el que se dirigirá a un Congreso de mayoría demócrata que, desde que comenzó la presente legislatura, ha dejado claro que no está dispuesto a dar un cheque en blanco al presidente para que pueda hacer y deshacer a su antojo.
Los nuevos líderes demócratas de las dos cámaras legislativas no aceptan los nuevos planes para Irak que Bush presentó el pasado día 10 en otro discurso dirigido a toda la nación, en el que anunció el refuerzo de tropas en el país árabe.
El próximo martes, el presidente volverá a defender su estrategia para el conflicto iraquí aunque, según la Casa Blanca, su alocución no será como la del día 10, sino que se centrará en otras muchas cuestiones, especialmente en los retos que afronta el país a nivel económico, sanitario, educativo, energético o de inmigración.
Reforma tributaria
De hecho, el propio Bush adelantó ayer que propondrá una reforma tributaria para abaratar el coste de los seguros médicos, con vistas a que más estadounidenses puedan tener una cobertura sanitaria adecuada. “Nuestro reto está claro (...). Debemos hacer frente a los crecientes costes para que más estadounidenses puedan permitirse un seguro básico de salud”, dijo Bush en su habitual discurso radiofónico de los sábados.
Aunque el martes detallará más la propuesta, su plan pasa por fijar una serie de incentivos fiscales, similares a los que existen para los ciudadanos que compran una vivienda, para alentar la contratación de seguros privados y reducir la cifra de entre 46 y 48 millones de ciudadanos que actualmente no tienen ningún tipo de cobertura médica en EU. Otro de los puntos fuertes de su discurso será el cambio climático y la nueva política que presentará para hacer frente al fenómeno del calentamiento global del planeta.
Esa política no incluirá la fijación de límites para las emisiones de gases contaminantes, según el portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow, quien precisó que eso “no es algo de lo que estemos hablando”.
“El presidente cree que hay que hacer todo lo que esté en nuestro poder para usar la innovación y el poder de la innovación con vistas a alcanzar los objetivos de los ciudadanos de tener energía abundante y más limpia”, dijo Snow.
Al margen de esta cuestión, Bush insistirá en la necesidad de que EU reduzca su dependencia del petróleo importado de otros países, convierta en permanentes los recortes de impuestos aprobados por su administración y adopte una reforma migratoria integral.
Por lo que se refiere a su agenda internacional para el presente año, el presidente reafirmará su posición sobre Irak, pero también insistirá en su rechazo a las ambiciones nucleares de Corea del Norte e Irán.
Bush perfila ya todos los detalles del texto que recogerá su alocución, en el que trabajará todo el fin de semana, en su residencia de Camp David, junto a la secretaria de Estado, Condoleezza Rice; el consejero de Seguridad Nacional, Stephen Hadley; y el jefe de gabinete de la Casa Blanca, Joshua Bolten.
Como es habitual, una vez que haya pronunciado su discurso, los demócratas difundirán el suyo con sus respuestas a las iniciativas del presidente.
En esta ocasión, el encargado de responderle será el senador de Virginia, Jim Webb, cuya victoria frente al republicano George Allen en las pasadas elecciones legislativas fue decisiva para el cambio de mayoría en el Congreso.