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Correa investido por indígenas y bautizado por Chávez

Por primera vez los pueblos indígenas de Ecuador dejan en manos de un presidente, un mestizo, su bastón, símbolo del poder, para que se llene de fuerza en la lucha para vencer las malas energías.

Los indígenas entregaron por primera vez su bastón de mando a un presidente electo de Ecuador, al izquierdista Rafael Correa, durante una ceremonia en la que también quedó arropado bajo el "poncho socialista" que compartió con los mandatarios de Bolivia y Venezuela.
Correa, quien vestía una camisa blanca con grabados autóctonos, recibió la ancestral distinción en Zumbahua, un páramo indígena ubicado en el sur del país (a 3.800 metros sobre el nivel del mar), donde el economista de 43 años fue voluntario social en 1987.
El mandatario, quien será investido por el Congreso este lunes, se adelantó a los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y Venezuela, Hugo Chávez, para recibir el poncho (como símbolo de diversidad), el sombrero negro (equilibrio), el fuste (disciplina) y el bastón de mando, que le confiere la máxima autoridad entre las comunidades indígenas.
"Por primera vez los pueblos dejan en manos de un presidente, un mestizo, su bastón, símbolo del poder, para que se llene de fuerza en la lucha para vencer las malas energías", explicó Ricardo Tsakimp, presidente del Consejo de Sabios de la etnia Shuar de la Amazonía.

Ante unos 20 mil asistentes, que colmaron con banderas rojas, verdes y blancas, la plaza de Zumbahua, Correa se sometió al ritual de la comunidad kichwa y se autoproclamó "el primer presidente indígena de Ecuador".
Cinco chamanes lo rodearon con cintas de colores y agitaron plantas de ortiga a su alrededor para limpiarlo de los pecados y malas energías. "No se preocupen que no tengo pecados graves", exclamó sonriente Correa.
Bautizado por Chávez
Cuando estaba siendo investido con los atuendos, aparecieron en tarima Morales y Chávez en medio de una cerrada ovación. Más entusiasta, el mandatario venezolano saludó a su camarada Correa con un sentido abrazo. Ahí empezó otra ceremonia, la del bautizo de Correa como nuevo aliado y socio del eje socialista que impulsa el gobernante venezolano.
Correa, Chávez y Morales participaron en una misa católica en Kichwa guiados por Correa, quien aprendió el dialecto indígena durante la estada en Zimbahua, donde sus alumnos aún lo recuerdan como "rascabonito", el profesor de matemáticas que conformó un grupo juvenil, según evoca Vladimir Lozada, habitante de la localidad.

Los indígenas también impusieron el poncho colorido a rayas a Morales y Chávez, quienes en sendos discursos saludaron al nuevo socio y amigo socialista, en intervenciones en las que fue evocada la figura del convaleciente líder cubano, Fidel Castro. "Antes teníamos un solo líder, el hermano Fidel, pero ahora se suman hermanos como Chávez o Correa en esta lucha que no ha sido en vano contra la lucha antineoliberal, antiimperialista", declaró el mandatario boliviano.
Unión latinoamericana
A su turno el presidente venezolano, quien siempre se dirigió a Correa como "amigo, camarada y compañero", consideró que su llegada al poder "supone la resurrección de la unión latinoamericana bajo los ideales del libertador Simón Bolívar.
"¡Dime Ecuador en qué servirte y tendrás en mí un hijo!", exclamó Chávez parafraseando una cita del líder cubano José Martí y en medio de los aplausos de la gente, que lo interrumpía con cánticos alusivos a la espada de Bolívar. Contagiado por las ovaciones, Correa proclamó igualmente el comienzo de una "una América digna, altiva, justa y socialista del Siglo XXI".
"Nuestro continente seguirá cambiando porque lo que vivimos no es una época de cambios, sino un cambio de época", expresó emocionado.