Internacionales

Crece el temor a nuevos atentados en España

* Falsas alarmas de bomba en aeropuertos de Bilbao y Canarias

El hallazgo de nuevos explosivos en el País Vasco (norte), el viernes, y dos falsas alarmas de bomba en dos aeropuertos (Bilbao y Canarias) reavivaron el temor en España a nuevos atentados de ETA, seis días después de su primer atentado mortal desde 2003 en el aeropuerto de Madrid.
En medio del nerviosismo general se recibieron dos falsas alarmas de bomba, una de ellas en “nombre de ETA”, en los aeropuertos de Bilbao (País Vasco) y Tenerife, en las islas Canarias (oeste).
La Policía autónoma vasca descubrió además nuevas cantidades de explosivos en la localidad vasca de Atxondo, donde anteriormente se había hallado una bomba de unos 90 kilos de amonal prácticamente lista para ser activada.
Mientras proseguía el rastreo de la zona donde un comando etarra abandonó un vehículo marca Rover, la Policía vasca descubrió el viernes un total de 80 kilos de explosivos suplementarios.
Unos 60 kilos de “diferentes materiales explosivos” fueron encontrados en una mochila, así como otros 20 kilos de nitrato de amonio (sustancia que sirve para la fabricación del amonal) “en un recipiente de plástico enterrado en el suelo”.
También fueron encontrados detonadores, clorato y manuales “habitualmente utilizados por ETA para la fabricación de artefactos explosivos”, afirmó la Policía.
Estos explosivos pudieron ser escondidos precipitadamente el 23 de diciembre de 2006, día en que se descubrió un zulo (escondite) de ETA con 50 kilos de explosivos cerca de la localidad de Amorebieta, a pocos kilómetros de Atxondo.
Este descubrimiento alimentó especulaciones sobre las intenciones de ETA, que aún no explicó los motivos que llevaron a la organización independentista vasca armada a realizar el atentado en el aeropuerto de Madrid con una furgoneta bomba cuya explosión causó la muerte de dos emigrantes ecuatorianos.
Los investigadores se plantean ahora varias interrogantes, entre las que se encuentran si la organización armada podía haber tenido prevista para antes de Navidad una campaña de atentados, o si los explosivos hallados en el País Vasco estaban destinados al aeropuerto de Madrid.
Asimismo, la Policía ha establecido lazos entre los escondites de armas descubiertos el 23 de diciembre y los explosivos incautados en las últimas horas, según algunos diarios.
El teléfono móvil utilizado el 30 de diciembre para una de las llamadas avisando que se iba a producir el atentado de Madrid fue activado el 23 de diciembre, día que se descubrió el primer zulo con explosivos y se produjo la desaparición de un joven vasco sospechoso de pertenecer a ETA, según El País y El Mundo.
Entretanto, en el aeropuerto de Madrid, los bomberos y servicios de emergencia y rescate continuaban lentamente este viernes escarbando entre los pesados escombros del aparcamiento de la terminal 4 para poder extraer el cuerpo del segundo ecuatoriano muerto en el atentado del sábado.
Sus familiares aguardan, ansiosos, en un hotel cercano, la noticia de la recuperación de los restos de Diego Armando Estacio, de 19 años, localizados la noche del jueves al viernes dentro de su coche, para poder repatriarlos a Ecuador.
El cadáver de su compatriota Carlos Alonso Palate, de 34 años, hallado el miércoles por la tarde, ya fue repatriado a Ecuador el jueves.
El atentado ‘pulverizó’ también el proceso de paz iniciado por el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero tras la tregua decretada por ETA el 22 de marzo de 2006.
Rodríguez Zapatero decidió comparecer la semana del 15 de enero ante una sesión plenaria del Parlamento para aclarar sus intenciones en materia de lucha antiterrorista.
La hora de la “autocrítica” ha llegado, consideró el número dos del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), José Blanco, admitiendo que el atentado había contradicho las informaciones optimistas con las que contaba el gobierno.