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EEUU: la economía no favorece a los republicanos

La economía funciona bien en teoría, pero la mayoría de la clase media tiene problemas. Según una encuesta realizada para Fox News, 39% de los electores juzga que la economía es "extremadamente importante", luego de la guerra en Irak (45%).

El desempleo está en baja, la bolsa bate nuevos récords y la gasolina es más barata, pero los republicanos no logran hacer de la economía un instrumento de la campaña para las elecciones al Congreso del 7 de noviembre.
Cada campo hace su propia lectura de la situación económica. El presidente George W. Bush insiste en que desde 2003 se han creado 6,6 millones de empleos, que la economía registra un crecimiento sostenido gracias a su política de reducción de impuestos y que el déficit presupuestario se redujo espectacularmente.
Los demócratas replican que las reducciones fiscales beneficiaron principalmente a los más ricos -al tiempo que llevaron las arcas públicas al rojo, pese a que los republicanos heredaron un importante excedente presupuestario- mientras que los salarios de los hogares modestos permanecen congelados.
Según un sondeo publicado en la última edición de Newsweek, 53% de los estadounidenses confía más en los demócratas para administrar la economía, contra 31% que confía en los republicanos.
Diane Swonk, jefa de economistas de Mesirow Financial, estima que la economía estadounidense se caracteriza por una "dicotomía" bastante particular entre la mayoría de la población y una minoría de familias ricas que son las que más se benefician con el crecimiento.
El drástico descenso del precio de la gasolina en las últimas semanas privó sin embargo a los demócratas de un tema clave de campaña.
La Reserva Federal -al menos por ahora- mantiene su pausa en el alza de tasas de interés, que permite a la economía realizar un aterrizaje suave. Pero ello no cambia mucho la vida diaria de la mayoría de las familias.
"Las buenas noticias económicas son demasiado pocas y llegan demasiado tarde" para los republicanos "y no encuentran lugar en la campaña", estima Charles Gabriel, analista político de Prudential Securities.
Según el experto, los demócratas tienen 55% de posibilidades de obtener una mayoría en la Cámara de Representantes.
Kevin Hassett, ex estratega de campaña de George W. Bush, reconoce que la economía probablemente afecte al partido del presidente.
"Un aterrizaje suave de la economía puede ser un aterrizaje brutal para los republicanos", resumió.
"Sin ninguna duda, la gente examina su propia situación y decide su voto en función de lo que siente sobre la economía. Si las cifras son malas, votarán por el cambio", agregó.
Uno de los elementos clave en su voto será según él el crecimiento, que se redujo a 2,6% en el segundo trimestre contra 5,6% en el primero. Las cifras del tercer trimestre serán publicadas el 27 de octubre, unos días antes de las elecciones y todos los economistas esperan malos índices, que podrían afectar a los republicanos.
Aunque la estrategia puede ser arriesgada, los republicanos ponen el acento en la economía en las últimas semanas, probablemente para desviar la atención de las malas noticias sobre Irak y de los escándalos de Washington, subraya Gabriel.
"La economía no hará perder a los republicanos, pero no los hará ganar tampoco", advirtió.