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Alemania pone en duda sus misiones militares en el extranjero

Tras el revuelo que ha significado la publicación de fotografías donde soldados alemanes posan junto a restos de un cadaver, en Afganistán, ahora los 9.000 militares alemanes actualmente en misión en el extranjero, en el marco de la ONU y de la OTAN, están siendo estudiados.

El escándalo de la profanación de cadáveres en Afganistán y el difícil comienzo de sus cascos azules en aguas de Líbano ha hecho dudar a Alemania de la pertinencia de las misiones de su ejército en el extranjero, que hasta ahora habían sido objeto de orgullo en el país.
Ello pone en entredicho los "casos aislados" de los que había hablado en un principio el gobierno, que ahora promete encontrar una solución "rápida" y aplicar "sanciones sin indulgencia". Por el momento, dos soldados han sido destituidos.
El escándalo podría tomar mayores vuelos y extenderse a otros países en los que el ejército alemán cumple misiones, según el periódico Bild, que publicará en su edición dominical una entrevista con un psicólogo de las fuerzas germanas, Horst Schuh.
"Me enteré en Kosovo de que algunos soldados jóvenes se hacían fotos durante las exhumaciones o las autopsias", indicó Schuh.
El caso levanta sospechas sobre los 9.000 militares alemanes actualmente en misión en el extranjero, en el marco de la ONU y de la OTAN, principalmente.
La mayoría de ellos está en Afganistán, en la extinta Yugoslavia, en la República Democrática del Congo y, desde hace poco, en Líbano.
El diputado de los Verdes Hans-Christian Ströbele ha defendido la retirada de las tropas alemanas de Afganistán como "la mejor manera de evitar que se reproduzcan tales excesos". La canciller Angela Merkel ha descartado por el momento tal opción.
Al comentar las fotos de las profanaciones, en las que aparecen soldados con cráneos humanos, el Tagesspiegel escribía el sábado: "Tales imágenes son particularmente impactantes en Alemania (...) simbólicamente, uno piensa inevitablemente en la calavera de las SS".
El diario Die Welt señaló que "ya es hora de tener un gran debate sobre el sentido y los límites de nuestras intervenciones en el extranjero".
La imagen del ejército alemán se ha visto también perjudicada por el mal comienzo de su marina al frente de las fuerzas navales de la FINUL, encargadas de impedir el tráfico de armas en las costas libanesas.
Berlín y Tel Aviv han reconocido un incidente entre un barco alemán y aviones del ejército israelí frente a las costas de Líbano. El semanario Focus habla en su edición del lunes de otro enfrentamiento entre un helicóptero alemán y la aviación israelí.
El gobierno afronta también las críticas de ciertos diputados liberales de la oposición, que consideran que se les ha mentido sobre el margen real de maniobra de la marina alemana en las costas libanesas.
Dichos sucesos ponen en aprietos al ministro de Defensa, Franz Josef Jung, que el pasado miércoles propuso aumentar el número de soldados movilizables para las misiones en el extranjero. El mismo día, el diario Bild publicaba las macabras fotografías.