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Lula busca el domingo la reelección que le auguran las encuestas

El presidente brasileño estaba a un paso de ganar de entrada la reelección en la primera vuelta pero su popularidad fue erosionada por escándalos de corrupción que involucraron a altos miembros de su partido, el Partido de los Trabajadores.

El presidente Luiz Inacio Lula da Silva se presenta el domingo ante 126 millones de brasileños en busca de la reelección impulsado por encuestas que le atribuyen una segura victoria ante su rival socialdemócrata Geraldo Alckmin. Lula, que este viernes celebró sus 61 años, obtendría 62 % de los votos válidos contra 38% de Alckmin según una encuesta del instituto Ibope difundida el jueves y cuyos datos son muy parecidos a sondeos de otras empresas realizados esta semana.
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En la elección del 1 de octubre, Lula recogió 48,6% de los votos contra 41,6 de Alckmin, del Partido de la Social Democracia de Brasil (PSDB). Lula evitó este jueves cantar victoria ante unos 400 simpatizantes que llegaron a las puertas de su residencia oficial para saludarlo por su cumpleaños. "Tenemos que esperar hasta las cinco de la tarde del domingo para saber lo que pasará en Brasil", dijo el presidente quien esta noche debatirá con Alckmin en televisión.
El presidente brasileño estaba a un paso de ganar de entrada la reelección en la primera vuelta pero su popularidad fue erosionada luego que, dos semanas antes de los comicios, miembros de su Partido de los Trabajadores (PT) fueron descubiertos al intentar comprar documentos que supuestamente involucraban en casos de corrupción a líderes socialdemócratas. Dos miembros del PT fueron detenidos el 15 de septiembre con 800 mil dólares destinados a pagar por informes que supuestamente comprometían a líderes del PSDB, entre ellos Alckmin.
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Alckmin, un médico anestesista de 53 años, reclamó durante la campaña hacia la segunda vuelta que Lula y el PT diera explicaciones sobre el origen de ese dinero. El tema, sin embargo, comenzó a perder fuerza al no aparecer ningún elemento nuevo.
"Desde el punto de vista ético volvimos a la edad de piedra", dijo Alckmin en el acto con que cerró el miércoles su campaña. El lema de ese mitin fue "El bien siempre vence al mal". Alckmin, ex gobernador de Sao Paulo, se esforzó por convencer a los electores que "el PT y Lula tuvieron su oportunidad y la dejaron pasar". Lula por su parte hizo un mea culpa. "Reconozco humildemente que cometimos errores", dijo el miércoles ante millares de simpatizantes que se congregaron en Sao Paulo para el acto final.
Sin embargo Lula aseguró que la insistencia del PSDB en atacarlo por el flanco ético enmascara un programa de privatizaciones y de reducción de los programas sociales. Alckmin ha negado una y otra vez tener esas ideas y acusa a Lula y al PT de mentir. Frente a un adversario que prometió "schock de gestión", con promesa de cortes de gastos considerados superfluos y un programa de gobierno vago, Lula se apoyó en su aura de padre de los pobres.
Basado en un sondeo del instituto Datafolha que muestra que el 53% de los brasileños apoyan sus acciones de gobierno, Lula dijo estar seguro de que el domingo vencerá porque "el país ha tenido una mejoría extraordinaria". Ambos candidatos expresaron su voluntad de acelerar el crecimiento, que es uno de los menores de América Latina, sin comprometer el control de la inflación ni el equilibrio de las cuentas públicas.
Lula y Alckmin quieren también mantener los programas sociales como el Bolsa Familia, impulsado por el mandatario brasileño, que beneficia a unos 40 millones de pobres y redujeron en más de 19% la cantidad de personas que viven bajo la línea de la pobreza.