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Irán desafía a las grandes potencias

El país musulmán acelera su programa de enriquecimiento de uranio, mientras Occidente estudia una serie de sanciones que serán sometidas a discusión ante el Consejo de Seguridad de la ONU.

Irán comenzó a alimentar con gas una segunda instalación de enriquecimiento de uranio, un gesto de desafío a las grandes potencias que estudian un proyecto de resolución destinado a imponer sanciones para obligarlo a suspender esta actividad.
"La segunda cascada (de centrifugadoras para el enriquecimiento) fue instalada hace dos semanas y el gas fue inyectado allí esta semana", informó este viernes una fuente oficial anónima citada por la agencia semioficial ISNA. Irán había confirmado el miércoles que recientemente había instalado una segunda cascada de centrifugadoras para el enriquecimiento de uranio. "Ahora tenemos el producto de la segunda cascada", agregó la fuente citada por ISNA. De esta forma sugirió que Irán había inyectado un gas de hexafluoruro de uranio en la cascada de centrifugadoras, obteniendo cierta cantidad de uranio enriquecido.
Este anuncio, que no pudo ser confirmado inmediatamente con una segunda fuente, tiene lugar mientras las grandes potencias están discutiendo el proyecto de resolución redactado por los occidentales. Dicho proyecto, que será presentado ante el Consejo de Seguridad, prevé una serie de sanciones sobre los programas nuclear y balístico iraní, pero excluye específicamente la construcción por parte de Rusia de la primera central nuclear iraní en Bushehr (sur).
Este texto prevé un embargo sobre todo material o equipo que pueda contribuir con los programas nucleares y de misiles balísticos de Irán, así como sobre todo suministro de asistencia o de formación técnica o financiera vinculado a dichos programas. Igualmente prevé sanciones específicas -prohibición de viajar al extranjero y congelación de los activos financieros en el extranjero- contra toda persona involucrada en estos programas.
Pero Irán indicó claramente en varias oportunidades que no se sometería a ninguna resolución de la ONU destinada a obligarlo a suspender su enriquecimiento de uranio. Este viernes, un importante religioso iraní desafió a las grandes potencias a adoptar sanciones. "Ustedes perderán más que nosotros si imponen sanciones", amenazó el hoyatoleslam Ahmad Jatami, en su sermón durante la plegaria del viernes en Teherán.
El presidente francés, Jacques Chirac, quien realiza una visita de Estado a China, declaró hoy en Wuhan que si fracasara el diálogo con Irán sobre su programa nuclear, "sería necesario buscar las sanciones ajustadas, adaptadas, provisionales, reversibles". "Deseo que podamos por medio del diálogo encontrar una solución" al problema del programa nuclear iraní, dijo Chirac.
El proyecto de resolución presentado por Alemania, Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos debe ser discutido con dos miembros permanentes del Consejo de Seguridad, Rusia y China. "Nosotros pensamos que probablemente habrá cambios más adelante. Esa es justamente la naturaleza de las negociaciones multilaterales sobre estas resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas", afirmó el jueves el portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Sean McCormack.
La Casa Blanca no pudo confirmar este viernes si Irán había progresado en su programa de enriquecimiento de uranio, pero afirmó que el régimen iraní no debe desarrollar material fisible que pueda ser utilizado para fabricar armas atómicas.
"No sé si tenemos confirmaciones de los informes, pero nuestra posición sobre la situación iraní es clara: nosotros no queremos que avancen hacia el desarrollo de material fisible", dijo el portavoz, Tony Snow, a los periodistas.