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Bush promulga ley para construir muro

* Permite la construcción de una valla de mil 200 kilómetros de longitud para “hacer más seguras nuestras fronteras”

El presidente estadounidense, George W. Bush, firmó este jueves la ley que permite construir un muro doble en 1,200 kilómetros del límite sur con México, el que, según aseguró, hará “más seguras las fronteras” de Estados Unidos.
“Esta ley hará nuestras fronteras más seguras”, dijo el mandatario norteamericano, segundos antes de firmar el texto que le envió el Congreso, flanqueado por el vicepresidente Dick Cheney y varios miembros de su gabinete en la Casa Blanca.
“Tenemos la responsabilidad de proteger nuestras fronteras”, añadió Bush, quien reiteró su pedido al Congreso de buscar la aprobación de un programa de permisos temporales de trabajo para personas que busquen inmigrar a Estados Unidos.
“Debemos reducir presión en nuestras fronteras, creando un programa temporal de trabajo”, sostuvo.
“Somos una nación de inmigrantes, (pero) somos una nación de ley”, reiteró Bush, al tiempo que destacó que su gobierno trata de modernizar los mecanismos de seguridad en el límite sur, proveyendo a las patrullas fronterizas nueva tecnología.
El mandatario puso así en vigor, a menos de dos semanas de las elecciones legislativas de medio término en Estados Unidos, el 7 de noviembre, una ley que contiene la única disposición migratoria que sobrevivió en el Congreso al fracaso de un proyecto de reforma migratoria que opuso al oficialismo republicano y a la oposición demócrata este año.
El líder de la minoría demócrata en el Senado estadounidense, Harry Reid, sostuvo que “al firmar este proyecto de ley hoy, el presidente Bush ha admitido la derrota en sus intentos de convencer a su Congreso, controlado por los republicanos, de aprobar la reforma integral de inmigración que el presidente supuestamente quería”.
“Al poner la política electoral por encima de políticas públicas sensatas y al preocuparse más por la protección de sus escaños que por la protección de nuestras fronteras, este Congreso, que no hace nada, celebra la firma de una promesa vacía de mayor vigilancia y un muro al que no se le asignaron fondos, (y) que probablemente nunca sea construido”, añadió.
Bush había autorizado a inicios de octubre un presupuesto de 1,200 millones de dólares para la construcción que, según expertos y políticos, está muy lejos de los 6,000 a 8,000 millones de dólares que demandará la obra.
El 53% de los estadounidenses se opone al muro, mientras el 45% respalda ese proyecto aprobado a fines de septiembre por el Congreso, según una encuesta realizada por Opinion Research Corp. para CNN.
En cambio, el 74% de las 1,013 personas interrogadas entre el 20 y el 23 de octubre se declaró a favor del envío de más agentes fronterizos para frenar la entrada por México de inmigrantes indocumentados, mientras que un 58% pidió severas multas para los patrones que contraten a trabajadores sin papeles.
El propio mandatario ha reconocido que una barrera física de este tipo no detendrá la inmigración ilegal que llega a Estados Unidos por la porosa frontera del sur del país.
La iniciativa fue rechazada desde el principio por México y varios países de América Central y del Sur, que han calificado desde “errónea” hasta “lamentable” la medida.
“Rechazamos que los muros puedan solucionar los problemas. Una reforma integral migratoria que resuelva una migración ordenada, legal y de respeto a los derechos humanos es lo único que resolverá el problema” de la migración ilegal, dijo este jueves a la AFP en México Rubén Aguilar, vocero del presidente Vicente Fox.
Aguilar consideró que se trata de una decisión “en el marco de las elecciones en Estados Unidos” y vaticinó que finalmente “no se construirá el muro, porque no hay fondos” suficientes destinados. Según Aguilar, México no impulsará iniciativa alguna a nivel internacional contra el muro.
El presidente mexicano electo, Felipe Calderón, de visita en Ottawa, aseguró que el muro, que comparó con el de Berlín, es “un gran error” y “no soluciona nada”. El canciller mexicano, Luis Ernesto Derbez, fue más duro y dijo que el muro es “insultante”.
Según la Patrulla Fronteriza estadounidense, 475 personas murieron entre octubre de 2004 y septiembre de 2005, intentando cruzar la frontera clandestinamente. Hasta junio de este año el número de decesos supera los 220.