Internacionales

Bolivia será candidata al Consejo de Seguridad

* Pugna de Guatemala y Caracas en Naciones Unidas pendiente de candidatura de consenso

A un día de que la Asamblea General de la ONU se reúna (hoy) para reanudar las votaciones y decidir entre Guatemala y Venezuela como miembros del Consejo de Seguridad, Bolivia irrumpió este martes en la pugna asegurando contar con el beneplácito de Caracas.
Tras más de treinta rondas y una pausa de cinco días que parecía no haber servido para avanzar en una candidatura de consenso, el presidente boliviano, Evo Morales, anunció haber recibido el encargo de su par venezolano, Hugo Chávez, de sustituir a Venezuela en la pugna.
“Somos candidatos al Consejo de Seguridad, ojalá podamos conseguir consensos, seguramente nuestros embajadores van a estar movilizados en las Naciones Unidas”, afirmó Morales.
Sin embargo, para merecer el calificativo de candidatura de “compromiso” o de “consenso”, y tener posibilidades de ganar la plaza, los dos contendientes deberían retirarse.
De momento, ni Venezuela ha confirmado la veracidad de las palabras de Morales ni Guatemala ha reaccionado a la supuesta designación de Chávez para destrabar el proceso. Así las cosas, la reanudación de las votaciones sigue prevista a las 19 horas (GMT) de hoy miércoles.
Las votaciones se habían aplazado el jueves después de que ninguno de los dos consiguiera el apoyo de dos tercios de los 192 miembros de la Asamblea General, aunque Guatemala se impuso en todas las votaciones excepto en una, en la que se registró un empate.
La tregua en el voto coincidió con tímidas expresiones de apertura de los dos países a un tercer candidato latinoamericano para ocupar el escaño de miembro no permanente en 2007 y 2008 en sustitución de Argentina.
Según Caracas, Guatemala había llegado a ofrecer retirarse si su contendiente lo hacía al mismo tiempo.
Paraguay, Uruguay o Costa Rica --que aspira a ingresar en el Consejo de Seguridad a principios de 2008 en sustitución de Perú--, fueron algunos de los nombres más evocados como candidatos de consenso, pero no Bolivia, cuyo presidente es considerado un aliado de Chávez.
El departamento de Estado norteamericano reaccionó al anuncio de La Paz confirmando que mantendrá su apoyo a Guatemala a la espera de lo que decidan los países latinoamericanos de la ONU.
Las tímidas expresiones de apertura a un tercer candidato habían quedado ahogadas por las manifestaciones de reafirmación de Guatemala y Caracas.
En Caracas, el presidente Hugo Chávez dijo que Venezuela “no se rinde”.
“Esta semana que viene continúa la batalla allá en la Asamblea General de Naciones Unidas, bueno, rodilla en tierra, Venezuela no se rinde. Si nos van a derrotar que nos derroten allí en el campo de batalla”, agregó Chávez.
Refiriéndose a su homólogo estadounidense George W. Bush y a su embajador en la ONU, John Bolton, Chávez retomó la imagen que hizo popular durante su última intervención ante la organización.
“El diablo anda suelto y allá lo tenemos en Naciones Unidas amarrado por el rabo”, dijo Chávez el domingo, negando que su apuesta por el Consejo, que le llevó a recorrer medio mundo en busca de votos, haya sido derrotada.
“No nos pueden derrotar porque (...) ya el daño al imperio se lo hemos hecho, ese era nuestro objetivo, como dicen allá en el llano: quién me quita lo bailao”.
Por su parte, el canciller guatemalteco Gert Rosenthal, que ha regresado a su país tras haber pasado en Nueva York la primera semana de votaciones, esgrimió su ventaja para no abandonar y lamentó que su candidatura haya sido asociada a Washington.
“Habiendo logrado 110 votos o más estamos muy renuentes a que otro país capitalice sobre el trabajo nuestro”, explicó sobre la posibilidad de retirarse en favor de un tercero.
“Llevamos una ventaja tan considerable que si esto fuera un proceso normal no polarizado, lo que corresponde es que el país que va a la zaga, en este caso Venezuela, renuncie a su candidatura y permita que el que va a la delantera asuma el puesto”, agregó Rosenthal.
“Lo que más me irrita francamente, es que estamos pagando el precio del estigma de ser el candidato de Estados Unidos cuando realmente no lo somos”, agregó.