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Alan García reconoce hijo fuera de matrimonio

* “Tiene mi apellido, tiene mis derechos y sus derechos; y lo protegeré como hijo mío mientras viva”, dijo el presidente en acto público

El presidente peruano, Alan García, admitió este lunes que tiene un hijo de 20 meses fuera de su matrimonio, y dijo que lo ha reconocido desde el primer día de nacido y que le otorgado todos sus derechos.
En el Palacio de Gobierno y acompañado por su esposa, la argentina Pilar Nores, el presidente peruano señaló que “entre abril de 2004 y octubre de 2005, en que estuve separado, mantuve una relación con una persona de altas cualidades, relación de la que nació un niño en febrero de 2005”.
Dijo que su hijo “Federico García Cheesman tiene mi apellido, tiene mis derechos y sus derechos; y lo protegeré como hijo mío mientras viva. Tiene abiertas las puertas de mi hogar, del que yo tenga, aquí en Palacio de Gobierno o fuera del Palacio”, manifestó.
El presidente señaló que tiene “la satisfacción de contar con la comprensión y el respaldo moral de mi esposa, que me demuestra y le demuestra a todo el país su dignidad, su condición de madre y su condición de dama”.
El mandatario explicó que no había hecho pública la existencia de éste, su sexto hijo, para proteger su intimidad, pero que tras la noticia dada por los medios peruanos “es fundamental en vez de rehuir una explicación, decirlo públicamente ante todos los peruanos. Yo no rehuyo explicaciones, y cualquier niño tiene derechos, tener su padre, su apellido y su protección”.
El viernes pasado el influyente periodista César Hildebrandt dio a conocer la información en una columna del diario La Primera de Lima, y señaló que la madre de Federico García es la economista Elizabeth Roxane Cheesman.
El caso del presidente García contrasta con el de su antecesor, Alejandro Toledo.
En 2002 la prensa denunció que Zaraí, de 14 años, mantenía una pugna con el mandatario para que la reconociera como su hija.
Al final de más de un año de forcejeo, Zaraí logró que el mandatario la reconociera luego de que desplegó junto a su madre, Lucrecia Orozco, una dura batalla legal.
Su empeño fue respaldado masivamente por la opinión pública peruana que le exigía al presidente que asumiera la paternidad.