Internacionales

Hoy deciden ampliación del Canal de Panamá

* Resultados de votaciones tendrán fuerte impacto en el mercado marítimo mundial

PANAMÁ / AFP

Los panameños votan hoy domingo en referéndum el proyecto del gobierno de ampliar el Canal de Panamá, con la construcción de un tercer juego de esclusas para permitir el paso de buques de carga gigantes a partir del 2014, por un costo de 5,250 millones de dólares.
Aunque los sondeos pronostican una victoria abrumadora del sí, tanto el gobierno como la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) se han empleado a fondo en los últimos días en disipar cualquier duda sobre la consistencia del proyecto ante las críticas de los opositores.
“Hemos llegado a este punto luego de muchos estudios de factibilidad que se han llevado a cabo desde hace años”, aseguró el vicepresidente y canciller Samuel Lewis, saliendo al paso de las críticas.
Tras seis años de gestión desde la devolución de la soberanía sobre el canal el 31 de diciembre de 1999 por Estados Unidos, los panameños temen que ante el crecimiento que está experimentando el comercio mundial en los últimos años, la capacidad de la vía interoceánica que une el Atlántico y el Pacífico, se quede pronto pequeña.
El pasado año circularon por la ruta del itsmo 296,000 toneladas de mercancías, y la capacidad máxima es de 330,300 toneladas, según el presidente de la ACP, Alberto Alemán.
“La decisión del pueblo panameño va a impactar el mercado marítimo mundial”, agregó, antes de advertir que en caso de que gane el no, las navieras tendrán que buscar nuevas rutas. El 80% del Producto Interno Bruto de Panamá depende de la actividad del canal.
La gigantesca obra va a generar 7,000 empleos directos y 35,000 indirectos, según las autoridades. La capacidad del canal será de 17,700 navíos por año y cerca de 600,000 toneladas, frente a las 296,000 del último año.
La construcción de dos juegos de esclusas --uno en el lado atlántico y otro en el pacífico-- durará entre siete y ocho años y tendrá un costo estimado de 5,250 millones de dólares, que se financiará prácticamente con el aumento de un 3.5% anual de los peajes.
Si el domingo lo aprueban los panameños, las obras deberían empezar en 2007 y estar concluidas para el 2014.
Actualmente, la media de espera en aguas del canal es de 28 horas en caso de que el barco no tenga reserva, que se reducen a 16 si la tiene.
Veinticuatro de los 37 barcos de promedio que cruzan a diario los 80 km del canal cuentan con reserva, mientras que el resto tiene que hacer fila.
Con la construcción de una tercera vía paralela a las dos existentes, las autoridades panameñas quieren captar a los barcos pospanamax, capaces de transportar hasta 12,000 contenedores. Ni los petroleros ni los portaaviones gigantes cabrán por las nuevas esclusas.
En la última década se han invertido cerca de 100 millones de dólares anuales para modernizar las instalaciones y mejorar las prestaciones y operaciones del canal para hacerlo competitivo.
Pero no todos confían en el proyecto de la ACP, avalado por el gobierno de Martín Torrijos.
Un estudio realizado por el ex presidente de Panamá, Jorge Illueca, y el ex administrador del Canal, Fernando Manfredo, lo descalifica por “costoso, inconveniente y falso”.
Para el ex presidente Illueca (1984) la propuesta de construcción de un tercer juego de esclusas no tiene “diseños, ni planos finales e integrales de la obra” y pone en duda los costos finales de la obra, a los que considera muy por debajo de los reales, que podrían alcanzar los 25,000 millones de dólares.
De la misma opinión son los ambientalistas y detractores del proyecto que el viernes por la tarde salieron a las calles para promover el voto en contra, al considerar errada no tanto el fondo, sino la forma, y de satisfacer a los intereses de los ricos.
“Castigar al gobierno no corresponde a la realidad. Es una propuesta que debe asegurar a este país un mejor futuro y una mejor oportunidad”, les advirtió Lewis.