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Otro día en Irak: 10 "marines" y 20 civiles muertos

La violencia en Irak continúa cobrándose la vida de soldados y civiles. Este martes se han registrado varios ataques que elevaron a 2 mil 776 los “marines” muertos. Mientras los ataques siguen sembrando de cadáveres las ciudades iraquíes: hoy murieron más de 20 personas, incluyendo una familia entera. El respaldo a la guerra baja en EEUU, pero Bush y Blair dicen que todo seguirá igual.

Las tropas estadounidenses en Irak han sufrido un duro golpe en las últimas 24 horas, mientras la sangría de civiles continúa. Al menos 20 personas y 10 “marines” murieron en varios ataques, aumentando a 67 el balance de pérdidas del ejército estadounidense en ese país desde inicios de octubre, y elevando la cifra a 2 mil 776 soldados muertos desde el inicio de la invasión. Mientras tanto, la opinión pública en EEUU rechaza cada vez más la ofensiva militar en Irak, según informa CNN.
Las muertes de los soldados se produjeron en dos ataques distintos en el norte y sur del país. En el oeste de Bagdad, cuatro soldados murieron por la explosión de una bomba artesanal contra su vehículo. Dos soldados murieron en el norte de la capital, uno por disparos de arma liviana contra su patrulla y el segundo en la explosión de una bomba al pasar el vehículo. En la provincia occidental rebelde de Al-Anbar, donde las fuerzas estadounidenses tuvieron el mayor número de pérdidas desde 2003, un “marine” murió tras resultar herido por disparos durante la operación.
En la provincia de Diyala, en el norte de Bagdad, donde la insurrección es activa, tres soldados murieron en "una operación enemiga" contra su patrulla. Se trata de uno de los balances más fuertes para el ejército estadounidense en un periodo de menos de tres semanas, desde la invasión de Irak en marzo 2003.
Muerte de civiles
Pero la violencia en Irak no sólo se cobra la vida de los soldados estadounidenses. Al menos veinte iraquíes murieron en las últimas 24 horas, según reportes de agencias internacionales. Hoy al menos cinco personas, entre ellas una niña y un director de los servicios secretos iraquíes, fallecieron en dos atentados separados perpetrados en el sur y el norte de Irak, según la televisión y la policía iraquíes.
El canal de televisión iraquí Al Sharquía, informó que Ali Al Tamimi, director de los servicios de Inteligencia de la policía criminal de la provincia de Maisun, en el sur del país, murió junto con su chófer y dos de sus guardaespaldas por el estallido de un artefacto explosivo. La explosión ocurrió a las 07.45 hora local (10 de la noche del lunes, hora de Nicaragua) al paso del convoy de Tamimi por el sur de la cuidad de Amara, a 350 kilómetros al sur de Bagdad, añadió la cadena.
Por otra parte, una niña murió cuando un grupo de insurgentes dinamitó una vivienda que se encontraba vacía en la localidad de Tel Afar, a 470 kilómetros al noroeste de Bagdad, según fuentes policiales. En el momento de la detonación la niña estaba en una casa cercana con otras cuatro mujeres que resultaron heridas.
En un atentado separado, un coche bomba explotó cerca de un edificio dependiente del ministerio de Educación Superior y Estudios Científicos en Bagdad y causó heridas a cinco personas, según fuentes del ministerio del Interior. Otros dos iraquíes resultaron heridos por el estallido de un artefacto explosivo al paso de un convoy del Ejército estadounidense en la plaza de Maisun, en el oeste de la capital. Anoche, dos policías de las fuerzas especiales iraquíes murieron y otros tres resultaron heridos durante una redada realizada contra un piso franco de supuestos terroristas en Basora, a 550 kilómetros al sur de Bagdad.
Las víctimas se produjeron durante enfrentamientos librados con miembros de un grupo especializado en secuestros y asesinatos en el barrio de Al Hariza, en el norte de Basora. Otros incidentes violentos registrados ayer en distintos puntos de Irak acabaron con la vida de trece personas, entre ellas cinco de la misma familia, según fuentes policiales.
Rechazo a la guerra
Mientras tanto, el apoyo en EEUU a la guerra en Irak ha llegado a su nivel más bajo, según reveló esta semana una encuesta ordenada por la cadena de televisión CNN. Solamente un 34 por ciento de los más de mil consultados dijo que respalda el conflicto contra un 64 por ciento que se opone, según el sondeo realizado por la empresa "Opinion Research Corporation".
La mayor oposición es encabezada por las mujeres, más de un 70 por ciento de las cuales manifestó su rechazo a la guerra. La cadena indicó que el respaldo al conflicto es mejor entre los hombres, un 40 por ciento de los cuales lo apoya y un 58 por ciento lo rechaza. Según CNN, este es el nivel más bajo de apoyo registrado en los sondeos de opinión pública desde que comenzó la intervención armada en ese país árabe hace más de tres años. La encuesta tiene un margen de error de más o menos tres puntos porcentuales, dijo CNN.
Blair: todo seguirá igual
A pesar de este rechazo y de la sangría en la que se ha convertido el país árabe, el primer ministro británico, Tony Blair, declaró esta mañana que no habrá cambios en la estrategia hacia Irak. Blair reafirmó, en su sesión semanal de preguntas ante el Parlamento en Londres, que salir de Irak sería "un desastre", al tiempo que rechazó las críticas de líderes de la oposición que aseguraron que la estrategia del gobierno "ha fracasado".
Está claro que la "estrategia (en Irak) ha fracasado", declaró Sir Menzies Campbell, líder del partido liberal demócrata, la tercera fuerza política en Gran Bretaña, que señaló que al gobierno no le queda más opción que "cambiar de estrategia o salir". Blair le respondió que abandonar Irak "prematuramente, antes de que el trabajo esté finalizado, sería un desastre".
El primer ministro británico está cada vez más a la defensiva a raíz de las recientes declaraciones del jefe del estado mayor del Ejército británico, general Richard Dannatt, que reclamó un retiro rápido de Irak, opinando que la presencia de tropas británicas "exacerba" la inseguridad. El martes, en su rueda de prensa mensual, Blair se comprometió a que los soldados británicos no saldrán de Irak ni de Afganistán "hasta que el trabajo esté finalizado", y rechazó la idea según la cual esa presencia exacerba el extremismo musulmán.