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Campaña contra el velo islámico

Túnez considera el velo como una “vestimenta de inspiración sectaria”.

El gobierno tunecino lanzó esta semana una ofensiva contra el velo islámico, al que considera una "vestimenta sectaria de inspiración extranjera" tras la cual se esconden grupos extremistas que tienen motivaciones políticas.
El canciller tunecino, Abdelwaheb Abdalá, subrayó en una reunión del RCD, el partido en el poder, celebrada en Nabeul (oeste), "el peligro que representa la vestimenta de inspiración sectaria, extranjera en nuestro país, nuestra cultura y nuestras tradiciones".
El velo islámico, agregó Abdalá, es "un eslogan político elegido por un grupúsculo que se esconde detrás de la religión para trazar planes políticos".
Túnez "tiene orgullo y pertenece a la religión islámica", pero "no necesita de profesores sobre los fundamentos de la religión y es un país moderado que rechaza la violencia y el extremismo", aseguró.
Frente al alza del activismo islamista que se manifiesta principalmente por el creciente uso del velo entre las mujeres, recordó que el presidente, Zin El Abidin Ben Ali, insistió esta semana en la "necesidad de distinguir la vestimenta sectaria, intrusa e importada, tanto para hombres como para mujeres, de la vestimenta tradicional tunecina, testigo de una identidad arraigada en nuestra historia".
Durante otra reunión del RCD en Ben Arus, cerca de la capital tunecina, el ministro del Interior, Rafik Belhaj Kacem, denunció "todos los tipos de extremismo que son intrusos en nuestra sociedad y que no tienen ningún lazo con nuestras tradiciones y con nuestra bendita religión".
Criticó especialmente "el hábito sectario, señal distintiva de un sector duro y encerrado en sí mismo, y símbolo de una pertenencia política que se esconde tras la religión" y que "busca expoliar a la mujer de sus derechos adquiridos".