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Choque de trenes en Francia


Al menos cinco personas han resultado muertas y dos heridas graves en el choque frontal de un tren luxemburgués de pasajeros y otro francés de mercancías ocurrido ayer miércoles en Francia, cerca de la frontera con Luxemburgo, según las últimas cifras provisionales facilitadas por las autoridades galas.
Otras catorce personas presentan heridas de menor consideración o están conmocionadas, dijo a EFE una portavoz de la célula de crisis activada en la Prefectura de Moselle (noreste de Francia), en base al último recuento oficial.
Previamente, los servicios de socorro que llegaron al lugar del accidente, que se produjo a unos cien metros de la frontera franco-luxemburguesa, en una curva de una zona boscosa próxima a la localidad de Zoufftgen, habían avanzado la cifra de doce muertos y de una veintena de heridos.
Pese a que los servicios de rescate continuaban anoche su trabajo, se espera que el balance definitivo “varíe muy poco”, ya que el último tiene en cuenta, según la portavoz de la Prefectura de Moselle, a las víctimas que aún no han podido ser extraídas de los amasijos de hierro en los que se han transformado algunos vagones.
Las víctimas son de nacionalidad francesa, luxemburguesa e italiana, según la Prefectura.
“Había menos personas en el tren de lo que se creía”, dijo el ministro de Transportes, Dominique Perben, a la televisión “LCI” para explicar la diferencia entre los dos balances.
El tren de pasajeros, de una capacidad de 350-400 plazas, sólo llevaba una “veintena” de personas, según la Prefectura.
En horas punta, ese convoy suele ir repleto de trabajadores fronterizos franceses.
Las labores de rescate se prevén arduas y deben durar toda la noche, pues el tren de mercancías, que transportaba material siderúrgico, ha quedado literalmente empotrado en el de pasajeros, en lo que el vicepresidente del Consejo regional de Lorena, Bertrand Mertz, definió como “una visión apocalíptica”.
Entre los fallecidos están los dos conductores luxemburgueses del tren de pasajeros, según la Prefectura.
El choque, de una gran violencia, se produjo en una zona en la que una vía se encontraba cerrada al tráfico por obras y la otra se utilizaba, de forma alterna, para ambos sentidos de la circulación, según la compañía francesa de ferrocarriles SNCF.
El director ejecutivo de la SNCF, Guillaume Pepy, afirmó en una rueda de prensa que el tren francés recibió el permiso para utilizar la vía y negó que el conductor, que está entre los fallecidos, se saltara un semáforo en rojo.
“En este momento no hay ningún dato que apunte a un problema de velocidad de circulación de trenes del lado francés”, afirmó Pepy, y precisó que el tren de mercancías entró primero en la zona de una única vía.
El vicepresidente del Consejo regional de Lorena apuntó, por su parte, un “problema en la regulación de las agujas del lado luxemburgués”.
El portavoz de los ferrocarriles luxemburgueses, Paul Potter, se limitó a decir que no podía “afirmar ni desmentir esa información”.
El tren regional luxemburgués, de dos pisos, se dirigía a la localidad francesa de Nancy, mientras que el de mercancías hacía el trayecto opuesto desde la ciudad de Thionville, señaló la empresa.
El presidente Jacques Chirac pidió que se aclaren las circunstancias del “dramático accidente”.
El primer ministro Dominique de Villepin, que volaba con destino a Guadalupe, dio media vuelta para dirigirse al lugar del siniestro, donde también viajó su homólogo luxemburgués, Jean-Claude Juncker, quien se mostró muy conmovido por el “drama”.
“Hay que imaginar y pensar en las personas que han tomado el tren esta mañana para venir a Francia y no han llegado, y en aquellos que los esperaban y no los verán más”, manifestó Juncker, tras alabar la ejemplar colaboración de los servicios de socorro de ambos países.
“Hemos querido venir para mostrar la solidaridad de nuestros dos países”, afirmó Villepin que se encontraba junto a Juncker.
Villepin dijo que se ha abierto una investigación para determinar las causas del accidente y que será completada por otra encargada por la SNCF.
También el ministro de Transportes, Dominique Perben, y la presidenta de la SNCF, Anne-Marie Idrac, viajaron al lugar del accidente.
La Fiscalía ha abierto una tercera investigación por “homicidio involuntario”.