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Alcances de ensayo nuclear desconocidos


El Gobierno de EU defiende la imposición de sanciones a Corea del Norte, independientemente de que los expertos de inteligencia confirmen o no que ayer se produjo la prueba nuclear que el régimen comunista asegura haber realizado.
“Todavía estamos evaluando lo que pasó realmente (...), pero tenemos que tomar en serio la reivindicación (de Corea del Norte) porque es una reivindicación política, si no más” de que ese país trata de convertirse en una potencia nuclear”, afirmó hoy la secretaria de Estado, Condoleezza Rice.
En una entrevista a la cadena de televisión CNN, la jefa de la diplomacia estadounidense rechazó el argumento de quienes apuntan que la actitud de Pyongyang responde a la intención de ese país de evitar a toda costa una eventual agresión militar o invasión, por parte de Washington.
“EU no tiene ninguna intención de atacar o invadir a Corea del Norte”, dijo Rice, quien precisó, no obstante, que el presidente de su país, George W. Bush, nunca excluye ninguna opción. Eso no quiere decir, insistió, en que Washington “trate ahora de invadir ese país”.
Lo importante en este caso, en su opinión, en que nunca había habido una “única voz” en la comunidad internacional como la que se ha escuchado ahora, a la hora de condenar la prueba nuclear que Pyongyang dice haber realizado.
A fecha de hoy no se sabe exactamente cuál fue el movimiento realizado por Pyongyang y existe incluso “una remota posibilidad” de que no llegue a saberse nunca, declaró hoy a la prensa el portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow.
Los científicos y expertos de la comunidad de inteligencia han constatado que tuvo lugar “un movimiento sísmico, presumiblemente una explosión”, pero todavía no han determinado su naturaleza, precisó.
Además de los datos sísmicos, hay “otros medios de inteligencia para determinar la veracidad” de las pruebas que aseguran haber realizado con éxito los norcoreanos, explicó hoy el portavoz del Pentágono Bryan Whitman.
A la espera de que los expertos saquen sus propias conclusiones, la Casa Blanca dejó entrever la posibilidad de que haya sido algo de menor trascendencia de lo que parece porque, según Snow, sólo han pasado dos años desde que Corea del Norte anunció su intención de construir armas nucleares.
“¿Es posible que lo hayan hecho en dos años?”, se preguntó el portavoz, antes de apuntar la posibilidad de que los norcoreanos podrían contar con material “muy viejo”.
En cualquier caso, EU cree que ha llegado la hora de tomar medidas contra ese país porque, haya sido o no una detonación nuclear, lo que está claro es que el régimen norcoreano ha protagonizado “un acto deliberado de provocación”, dijo Snow.
Es algo en lo que coincide el resto de la comunidad internacional, incluidos los países con cierta influencia en Corea del Norte, como China, Rusia o Japón, pero en lo que todavía no hay un frente común es en las medidas a adoptar en respuesta al desafío del régimen comunista.
Washington presiona al Consejo de Seguridad de la ONU para sacar adelante una resolución que dé vía libre a la imposición de sanciones, entre las que baraja un embargo total de armas, la inspección de los cargamentos que salen y entran por los puertos norcoreanos para prevenir la proliferación nuclear y la congelación de activos relacionados con sus programas nucleares.
Otras medidas punitivas propuestas por EU son la prohibición de viajar a funcionarios norcoreanos y un embargo comercial a artículos de lujo y materiales militares.
Esas sanciones se sumarían a las que ya impuso EU a medios financieros de Corea del Norte, a los que acusa de falsificación y lavado de dinero, y por las que Pyongyang se niega a reanudar las conversaciones a seis bandas (las dos Coreas, EU, Rusia, Japón y China) para el desarme nuclear de Corea del Norte.
Las autoridades norcoreanas solicitan negociaciones directas con Washington, algo a lo que la administración estadounidense se ha negado repetidamente y lo ha vuelto a hacer hoy, por medio del embajador de EU ante la ONU, John Bolton.
Ese empeño en no dialogar directamente con Pyongyang supone un grave error, según la oposición demócrata, que acusa al Gobierno de George W. Bush, de no haber hecho nada para evitar que la crisis norcoreana llegase a este punto.
Rice recordó hoy que EU ya mantuvo un diálogo directo con Pyongyang que dio como resultado una serie de acuerdos que el régimen comunista no cumplió. EFE