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Retiran medicamento antihipertensivo


El Ministerio Público (MP) de Panamá inició las investigaciones sobre la muerte de 21 personas por un síndrome renal cuyo origen se desconoce, pero que presumiblemente es provocado por un agente tóxico, informó una fuente oficial.
El procurador general de la Nación encargado, Rigoberto González, dijo a la prensa que “a partir de hoy (ayer lunes)” el MP inicia la investigación de oficio, que estará a cargo del fiscal auxiliar, Luis Martínez, con el apoyo del Instituto de Medicina Legal (IML) de la entidad.
El IML jugará un papel “importante” en la investigación, porque “allí es donde están nuestros especialistas y los médicos forenses que serán los que tendrán que hacer los análisis” médico legales, según González.
Añadió que el MP está “obligado” a investigar porque ya se ha descartado que las muertes fueron causadas por un virus contagioso y se ha entrado a determinar que pudieron ser provocadas por un agente tóxico, lo que llevó al retiro provisional del mercado y del sistema de salud del medicamento antihipertensivo Lisinopril Normon.
Las principales manifestaciones del síndrome son problemas urinarios, náuseas, diarrea y vómitos, en pacientes de diabetes, insuficiencia renal e hipertensión arterial, en su mayoría con edades superiores a los 60 años.
Numerosos pacientes empezaron a acudir el pasado fin de semana a los hospitales de la CSS y del Ministerio de Salud para cambiar el medicamento contra la hipertensión Lisinopril Normon, después de que se ordenara su retiro el viernes.
El medicamento es manufacturado por la empresa Normon de España e importado por el laboratorio panameño C.G. De Haseth, y las autoridades lo consideran como causa probable del síndrome letal que ha provocado al menos 31 casos y la muerte de 21 personas.
En España se informó que expertos en farmacovigilancia del Ministerio español de Sanidad consideran “improbable” que el fármaco Lisinopril para la hipertensión, fabricado por Normon, haya sido el causante del síndrome renal que ha provocado en Panamá 21 muertes.
No se ha confirmado cuándo se produjo la primera muerte, pero según versiones extraoficiales el primer caso se pudo haber registrado entre junio y julio pasados, y las autoridades dieron la voz de alarma al aumentar las víctimas a finales de septiembre.
El Gobierno ha empezado a recibir las primeras críticas por esta situación, y algunos sectores, además de exigir una investigación profunda del problema, han demandado la separación del ministro de Salud, Camilo Alleyne y del director de la CSS, René Luciani, mientras se esclarezca el asunto.
El ex presidente panameño Guillermo Endara (1989-1994) criticó hoy en un comunicado el “velo de secretismo” mantenido por las autoridades médicas y la CSS sobre esta enfermedad, que pidió investigar “sin ninguna condición” y científicamente para determinar si su origen es tóxico o infeccioso. Endara exigió revelar los nombres de empresas privadas o personas que resulten responsables y separar de manera permanente a Alleyne y Luciani, si se les comprueba cualquier grado de responsabilidad.
El Frente Nacional por la Defensa de los Derechos Económicos y Sociales (Frenadeso), formado por organizaciones sindicales y gremios de trabajadores, docentes y profesionales, solicitó también la renuncia de Alleyne y de Luciani; una investigación a fondo y la aplicación de la Ley a los que resulten responsables.
El presidente panameño, Martín Torrijos, declaró ayer que la CSS y el Ministerio de Salud tienen investigadores de EU y de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), y que no es justo estar pensando en buscar culpables y no la solución del problema.
La OPS ha definido el mal como “un síndrome de insuficiencia renal con manifestaciones neurológicas”.