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Investigan escándalo sexual en Congreso


WASHINGTON / AFP y EFE
La Comisión de Ética de la Cámara de Representantes de Estados Unidos anunció ayer jueves la apertura de una investigación sobre el escándalo sexual protagonizado por un ex legislador republicano que golpeó a las filas del partido del presidente George W. Bush antes de las elecciones legislativas de noviembre.
La Comisión dijo haber ordenado cerca de cuatro docenas de citaciones a individuos y haber solicitado documentos, incluyendo el testimonio directo de miembros del Congreso.
La investigación se propició por el enorme escándalo que produjo el descubrimiento de mensajes sexualmente sugerentes enviados por el ex representante Mark Foley a jóvenes varones pasantes del Congreso.
Foley renunció el viernes pasado, pero los cuestionamientos contra los líderes republicanos sobre por qué no sancionaron antes al legislador siguieron aumentando.
La investigación bipartidista indagará sobre los acercamientos sexuales de Foley a pasantes adolescentes durante varios años, y si los líderes republicanos manejaron adecuadamente la situación, dijo el presidente de la Comisión, Doc Bremer.
“Como todos los estadounidenses, estamos consternados por las revelaciones sobre comunicaciones altamente impropias entre el ex representante Mark Foley y un hombre joven que conoció al señor Foley mientras trabajaba aquí en el Capitolio como pasante”, dijo Bremer luego de que el panel se reuniera por cerca de cuatro horas.
“Simplificando, el pueblo estadounidense, y especialmente los padres de los actuales y anteriores pasantes, tienen derecho a saber cómo se manejó esta situación, y estamos determinados a responder a sus preguntas”, agregó.
Hastert admite mal manejo, pero no renuncia
En tanto, el presidente de la Cámara de Representantes de EU, el republicano Dennis Hastert, dijo que no renunciará a su cargo, pese a aceptar su responsabilidad por el manejo de un escándalo sexual en las filas de su partido.
Bajo presión incluso de algunos republicanos que piden su cabeza, Hastert convocó a una rueda de prensa en Chicago (Illinois), en la que aceptó su responsabilidad por el manejo del llamado “caso Foley”, que ha desatado una tormenta política en el Capitolio.
“En última instancia, la responsabilidad es toda mía”, dijo Hastert al recordar que ha pedido al Departamento de Justicia, la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y al gobierno estatal de Florida investigar el caso del ex legislador republicano Mark Foley.
Foley, ahora recluido en una clínica para alcohólicos, originó un escándalo que amenaza la supervivencia política de Hastert, quien sigue contando con el apoyo tácito del presidente George W. Bush.
Tras la reunión del Comité de Ética, de más de dos horas, sus miembros anunciaron que han preparado cerca de 50 citaciones judiciales para obtener documentos y testimonios relacionados con el escándalo.
La investigación de un subcomité especial creado para esta misión “irá a donde nos conduzcan las pruebas”, explicó el presidente del Comité, el republicano Doc Hastings.
El Comité, que tiene jurisdicción sobre todo miembro o empleado de la Cámara Baja, se negó a ofrecer detalles sobre quiénes han sido citados y cuándo en la investigación para llegar al fondo del caso que estalló en el partido que defiende a ultranza los “valores familiares”.
Desde la semana pasada, la oposición demócrata ha insistido en que los republicanos han encubierto el caso para evitar que les afecte en los comicios del mes próximo.
Hastert ha sido criticado porque, al parecer, no tomó medidas correctivas cuando se enteró de los mensajes que intercambiaba Foley con los mensajeros, que son menores de edad. En el Congreso hay, cada año, un centenar de jóvenes de secundaria que cobran un estipendio de 20,000 dólares anuales y sirven como mensajeros y asistentes en las oficinas de senadores y representantes.