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Brasil inicia operación para rescatar víctimas


Las autoridades brasileñas pusieron en marcha una compleja y lenta operación para rescatar los despojos mortales de las víctimas del accidente del avión Boeing 737-800 que se estrelló el viernes en una densa zona selvática de la Amazonía con 155 personas a bordo.
Los cuerpos serán retirados del lugar del accidente con la ayuda de helicópteros, transportados hasta una base de la Fuerza Aérea en la Amazonía en camiones frigoríficos, y trasladados en avión finalmente a Brasilia para su completa identificación, según los procedimientos previstos.
Toda esa operación, prevista para entre cuatro u ocho días, según diferentes fuentes, aún depende de que los 16 militares que consiguieron llegar hasta el lugar del accidente terminen de despejar puntos en la selva que puedan ser improvisados como helipuertos.
Pese a que hasta el mediodía de de ayer domingo no había sido retirado ningún cuerpo, la Fuerza Aérea prevé que esa labor comenzará este mismo domingo.
Los mismos soldados hicieron ayer nuevos recorridos por el perímetro para buscar supervivientes, posibilidad que no ha sido descartada del todo, pese a que varias autoridades la consideran nula.
“Nosotros, evidentemente, nunca perdemos la esperanza, pero en cuanto pasa el tiempo va siendo más difícil encontrar un superviviente”, afirmó el presidente de la Agencia Nacional de Aviación Civil, Milton Zuanazzi, en una entrevista que concedió para detallar las operaciones de rescate y las investigaciones.
Según versiones de prensa, los soldados enviados al área de la tragedia han informado que encontrar sobrevivientes será un “milagro”, y que es muy penetrante el olor de los cuerpos quemados.
De confirmarse la muerte de los 149 pasajeros y 6 tripulantes del vuelo 1907 de GOL, que viajaba de la ciudad amazónica de Manaos hasta Río de Janeiro con una escala en Brasilia, la tragedia aérea será la peor en la historia del país.
Los restos del Boeing 737-800 fueron localizados el sábado esparcidos en una zona remota y de difícil acceso dentro de la reserva indígena de Parque de Xingú, y a unos 200 kilómetros al sudeste del municipio Peixoto de Azevedo, en el estado de Mato Grosso (centro-oeste del país).
Los militares, que llegaron hasta el lugar de la tragedia tras deslizarse por cuerdas lanzadas desde helicópteros en vuelo, recibieron la misión de permanecer en el lugar durante la noche para espantar animales salvajes que puedan aproximarse.
Una vez que los helicópteros puedan aterrizar en zonas próximas al área del desastre, cerca de 200 miembros de los equipos de rescate podrán ser transportados hasta el lugar para que inicien la búsqueda y la retirada de los despojos mortales.
Los militares, policías y bomberos que trabajarán en el rescate están concentrados en la hacienda Jarina, ubicada a unos 30 kilómetros del lugar del accidente. A los equipos de rescate también se sumaron diez indios de la etnia Caiapó que conocen la región.
El objetivo del operativo es retirar los despojos mortales del lugar del accidente con los helicópteros y transportarlos hasta la hacienda Jarina, en donde serán recogidos por camiones frigoríficos.
Los cuerpos serán entonces transportados por tierra, en un recorrido de unos 280 kilómetros, hasta la base que la Fuerza Aérea tiene en el municipio amazónico de Caximbo, en donde se realizarán las primeras labores de identificación, que serán completadas en Brasilia.
¿Chocó contra un avión ejecutivo?
En cuanto a las causas del accidente, Zuanazzi dijo que aún no es posible confirmar si fue un choque entre el Boeing y un avión ejecutivo Legacy que volaba rumbo a Estados Unidos.
Aseguró que los ocupantes del Legacy, que realizó un aterrizaje de emergencia el mismo viernes con averías en un ala, dijeron que apenas vieron una sombra y sintieron un ruido fuerte antes de sentir un impacto. “La posibilidad de un choque es bastante grande”, afirmó, aunque aclaró que la causa tan sólo podrá ser aclarada con el análisis de las cajas negras de ambos aviones.
La del Legacy ya fue enviada a un centro tecnológico en la ciudad de Campinas para su análisis, en tanto que la del Boeing aún no ha sido hallada, afirmó.