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Denuncian trama contra Lula


RÍO DE JANEIRO / EFE
El oficialista Partido de los Trabajadores (PT) acusó ayer sábado a la oposición de haber repetido, en vísperas de las elecciones presidenciales de hoy domingo, la misma estrategia que supuestamente utilizó en 1989 para impedir entonces la llegada del líder socialista Luiz Inácio Lula da Silva al poder.
“Estoy sintiendo el olor de ese tipo de actitud, que genera profunda indignación”, aseguró el senador Aloizio Mercadante, candidato a la gobernación de Sao Paulo y unos de los principales correligionarios del jefe de Estado, al referirse a una supuesta trama para afectar a Lula, el favorito para vencer las elecciones.
Pese a que los dos principales candidatos cancelaron los pequeños actos proselitistas que tenían previstos para este sábado, la campaña electoral ganó una mayor virulencia y radicalización por la filtración a la prensa de unas fotografías que pueden perjudicar el desempeño del jefe de Estado en las urnas.
Las imágenes, publicadas ayer en la primera plana de casi todos los periódicos, muestran grandes fajos de billetes de real y de dólar que serían utilizados por militantes del PT para adquirir un falso dossier contra líderes de la oposición.
La Policía se había negado a divulgar las fotografías, algo común en operaciones de corrupción, y el comisario responsable de la investigación alegó que las mismas fueron robadas de su oficina.
El episodio fue comparado a la divulgación, también en vísperas de las elecciones presidenciales de 1989, de fotografías de un grupo de secuestradores a los que la Policía supuestamente vistió con camisas del PT para sabotear la campaña de Lula.
Los secuestradores, algunos vinculados a grupos guerrilleros de otros países, fueron capturados en una operación que permitió la liberación de Abilio Diniz, propietario de la mayor red de supermercados del país, por lo que el caso tuvo amplia repercusión.
En la época el actual presidente también era favorito para vencer unas elecciones en las que finalmente se impuso Fernando Collor, que renunció al cargo en 1992 en medio de un escándalo de corrupción.
“El trabajo periodístico de algunos medios parece que está repitiendo 1989, cuando, en la recta final de la campaña, fueron vestidas camisetas del PT en secuestradores para achacarle al partido aquella responsabilidad”, dijo Mercadante.
“No vamos a permitir que se repitan situaciones semejantes a las de 1989, cuando se intentó vincular la candidatura de Lula al secuestro del empresario Abilio Diniz”, afirmó por su parte el coordinador de la campaña oficialista y ex asesor de Relaciones Internacionales de Lula, Marco Aurelio García.
La publicación de las fotografías fue aprovechada este sábado por líderes opositores para reforzar sus ataques contra el PT, al que acusan de haber captado recursos de origen dudoso para financiar una campaña destinada a desprestigiar a sus rivales.
El dinero, cerca de 1,7 millones de reales (unos 800.000 dólares), fue confiscado por la Policía el 15 de septiembre pasado en manos de dos militantes del PT que negociaban la compra de un dossier con informaciones falsas contra dirigentes opositores.
Las investigaciones por dicha negociación han salpicado a siete militantes del PT, entre ellos un allegado de Lula que trabajaba como asesor personal en la Presidencia y el propio presidente de la formación oficialista, Ricardo Berzoini.
Lula lucha por mantener la amplia ventaja que le atribuyen las encuestas, cerca del 50 por ciento de las intenciones de voto, con la que garantizaría la reelección mañana sin necesidad de disputar una segunda vuelta, prevista para el 29 de octubre en caso de que ninguno de los candidatos obtenga más de la mitad de los votos.
Sus opositores luchan por restarle cerca de tres o cuatro puntos porcentuales de favoritismo para aplazar la decisión presidencial.
Por esa razón, ante el temor de los efectos negativos que las fotografías del dinero pueden tener entre los electores, el PT intentó infructuosamente impedir su publicación en los periódicos mediante un recurso ante la justicia electoral, que fue rápidamente rechazado.