Internacionales

Programas de Lula y Alckmin poco difieren


RÍO DE JANEIRO / EFE
Los programas de gobierno presentados a los electores brasileños por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y por su principal rival en las elecciones de hoy, Geraldo Alckmin, poco difieren entre sí pese a la gran polarización entre ambos candidatos.
Según diferentes analistas políticos y económicos, sea quien sea el vencedor entre los dos favoritos, la política económica y los programas sociales del próximo gobierno serán una continuación de los del actual jefe de Estado.
“Los dos tienen posiciones muy semejantes en política económica y en cuanto a las principales directrices de sus planes de gobierno. No hay casi distinción, aunque intenten vender una idea contraria en sus campañas”, dijo a EFE Joao Augusto de Castro Neves, analista del Instituto Brasileño de Estudios Políticos (IBEP).
“Entre los cuatro candidatos mejor ubicados en los sondeos, la única que propone algo diferente es la senadora Heloísa Helena Lima. Ella promete una ruptura total, pero no tiene condiciones ni de llegar a una segunda vuelta”, agregó.
Lula, que presentó a finales de agosto un programa en el que se compromete a “profundizar el modelo de desarrollo con crecimiento y distribución de renta” que viene ejecutando, es el favorito para vencer, incluso sin necesidad de disputar una segunda vuelta.
Según los sondeos, el líder socialista tiene cerca del 50 por ciento de las intenciones de voto, frente al 30 por ciento de Alckmin y el parco 9 por ciento de Heloísa Helena, la abanderada del izquierdista Partido Socialismo y Libertad (PSOL).
El cuarto en lid, el ex ministro de Educación y senador Cristovam Buarque, que como Heloísa Helena también fue correligionaria de Lula y terminó alejándose del presidente, defiende un programa centrado en la educación y que tampoco difiere mucho del presentado por el candidato a la reelección.
De los cuatro, Heloísa Helena es la única considerada “radical”. La senadora, expulsada del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) por sus duras críticas a la gestión de Lula, parte del principio de que no existen diferencias entre la política económica “neoliberal” del PT y la del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).
El PSDB, que postuló a Alckmin a la Presidencia, es la formación fundada por el ex presidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2002).
Pese a que Lula fue elegido en 2002 con fuertes críticas a la gestión de Cardoso, adoptó su misma política de ajuste, centrada en los altos tipo de interés, la reducción de los gastos y la obsesión por obtener un superávit fiscal.
De acuerdo con los analistas económicos, la actual campaña electoral no ha generado tanta desconfianza como la de 2002, cuando el índice de riesgo país subió a niveles récord y los inversores extranjeros huyeron del país, debido a que está claro que Lula mantendrá su política y que Alckmin no hará nada diferente.
En líneas generales, el programa de Lula promete mayor preocupación con el crecimiento económico sin descuidar los programas sociales.
El presidente se comprometió a ampliar su política de distribución de subsidios a los más pobres, que actualmente beneficia a unas 11 millones de familias y justifica sus elevados índices de popularidad.
Tal programa social, conocido como “Bolsa Familia”, será “mantenido y mejorado” por Alckmin y Heloísa Helena, según ambos han prometido en sus programas electorales.
Ello significa que, además de la política económica, los programas sociales de Lula también permanecerían si el jefe de Estado perdiera las elecciones.
Según Castro Neves, las propuestas de los cuatro principales candidatos en torno a programas sociales y a seguridad pública son parecidas y la única gran diferencia entre Lula y Alckmin radica en la política externa.
“Lula promete mantener su actual prioridad en política externa, que es la integración con los países en desarrollo, especialmente los latinoamericanos, y Alckmin defiende una relación privilegiada con los países ricos, principalmente EU y la UE”, afirmó.