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Esperan respuesta FARC sobre canje


AFP
El gobierno colombiano señaló ayer viernes que espera una respuesta de las FARC tras anunciar su disposición de retirar las tropas de una región del suroeste del país para negociar un canje de rebeldes presos por secuestrados, aunque analistas anticiparon que será un proceso que avanzará lentamente.
El presidente Álvaro Uribe calificó ayer viernes de “un gran paso explícito” el anuncio que hizo el miércoles de desmilitarizar un territorio para negociar allí el canje, tal como lo exigen las Fuerzas Armadas Revolucionaras de Colombia (FARC).
Si bien los analistas consultados por AFP coinciden en estimar que Uribe dio un paso adelante en la búsqueda de un acuerdo para que se haga realidad el intercambio, también advierten que aún quedan escollos por superar y prevén que el proceso será lento.
Sin embargo, se declaran optimistas y también concuerdan en que ahora las FARC deben dar el siguiente paso, coincidiendo con el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, quien tras el anuncio de Uribe dijo que “ahora el balón está en la cancha de las FARC”.
El ex rebelde de la otrora guerrilla del Ejército Popular de Liberación (EPL), León Valencia, ahora investigador social y columnista del diario El Tiempo, de Bogotá, dijo que el presidente con su decisión “allanó el camino” para el intercambio humanitario.
Explica que así lo estima porque hasta ahora Uribe se había negado a aceptar la desmilitarización de “un territorio que ya está establecido” y no tendrá que ser discutido.
Aunque al hacer el anuncio Uribe no precisó la ubicación de ese territorio, el ex ministro Álvaro Leyva, a quien el mandatario encomendó los contactos con las FARC para explorar el camino, aseguró que se trata de los municipios de Florida y Pradera, ubicados en el departamento de Valle del Cauca (suroeste).
La desmilitarización, específicamente de ese territorio, de unos 800 km2, la exigen las FARC para aceptar sentarse a negociar con el gobierno el canje; así Uribe hubiera aceptado en diciembre pasado una iniciativa de Francia, España y Suiza, que preveía la desmilitarización de una zona de 180 km2 en la misma región.
La resignación de Uribe de la propuesta europea por la exigencia de las FARC, evidencia la voluntad del mandatario en buscar no sólo el canje, sino incluso, la paz con esa guerrilla, estima el analista Carlos José Herrera.
“Esto demuestra que es absolutamente cierto que el gobierno tiene interés en explorar caminos y buscar canales de diálogo que abran caminos hacia el acuerdo humanitario, que sin ninguna duda conduciría a explorar la paz”, dijo Herrera, director del postgrado en resolución de conflictos de la privada universidad Javeriana.
Su colega, Pedro Valenzuela, especializado en resolución de conflictos en la universidad de Uppsala (Suecia), dijo a la AFP que “aunque la posibilidad de un intercambio humanitario se ha incrementado con la autorización del presidente Uribe para una ‘zona de encuentro’, se mantienen algunos obstáculos”.
“La clave para un proceso exitoso es la buena voluntad de ambas partes para acordar un conjunto de reglas que evitarían que este hecho sea usado para que una parte tome ventajas militares sobre la otra”, añadió.
Los tres analistas consultados coinciden, con matices, en que este último aspecto será el principal y más inmediato escollo a superar.
Para Valencia ahora vendrá el “alegato sobre la protección propia de las FARC en el territorio desmilitarizado y la pretensión del gobierno de que no sigan actuando militarmente allí”.
Herrera, por el contrario, cree que si bien esa situación es un escollo “muy grande”, se declara “optimista” y augura que el gobierno terminará aceptando que los guerrilleros permanezcan armados.
“Las FARC no aceptarán ser desarmadas, porque en los alrededores continuará la presencia militar”, puntualizó.
Sin embargo, Uribe ya advirtió que la zona desmilitarizada “no podrá ser una zona de refugio del delito, ni podrá ser un campo de recuperación militar para el terrorismo”.