Internacionales

Gobierno colombiano acepta desmilitarizar

* Crearán “zona de encuentro” durante 45 días, en los que se negociará intercambio de 58 rehenes por 500 rebeldes presos

El gobierno del presidente Álvaro Uribe dio un primer paso hacia un “acuerdo humanitario” con las FARC, al aceptar este jueves desmilitarizar dos municipios del suroeste de Colombia, tal como ha pedido esa guerrilla marxista para negociar un canje de secuestrados por rebeldes presos.
El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, señaló que es una nueva “demostración al país y a la guerrilla de la voluntad para buscar un acuerdo humanitario”, aunque indicó que hace falta definir los detalles logísticos.
“El presidente ha aceptado y tiene la voluntad política para realizar el despeje en los municipios de Florida y Pradera”, señaló a la AFP el ex ministro Álvaro Leyva, que promovió diálogos con las FARC en anteriores gobiernos y a quien Uribe encomendó facilitar acercamientos.
A la región de donde saldrían las tropas se dará el nombre de “zona de encuentro” durante 45 días, en los cuales se negociaría el intercambio de 58 rehenes por 500 rebeldes presos, dos de ellos en Estados Unidos, dijo Leyva. “Ahora necesitamos buscar unas reglas de juego serias, que se pongan unos términos de tiempo que se respeten y unas condiciones mínimas que garanticen que todo va a salir bien y no va a haber confrontaciones que se pueden evitar”, agregó.
Hasta ahora el gobierno había aceptado una propuesta de Francia, España y Suiza para retirar al Ejército de una zona de 180 km2 en la misma región, pero las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) insisten en el despeje de los dos poblados.
Uribe anunció en la noche del miércoles su disposición a acordar con las FARC una región para dialogar, pero con el respeto a ciertas condiciones.
“No podrá ser una zona de refugio del delito, no podrá ser un campo de recuperación militar para el terrorismo, presionado por guerra política. Debe ser una zona de encuentro que pruebe a nacionales y a la comunidad internacional que existe buena fe para la paz”, advirtió.
El embajador francés en Colombia, Camille Rohou, se declaró a la espera de una respuesta de las FARC al “gesto positivo” de Uribe.
Mientras, Yolanda Pulecio, madre de la ex candidata presidencial franco-colombiana Ingrid Betancourt --rehén desde febrero de 2002--, dijo que la decisión genera esperanza entre los familiares de los cautivos.
En París, el Comité de apoyo a Betancourt se felicitó por el anuncio. “Creemos que la buena noticia será que Álvaro Uribe en persona anuncie la desmilitarización total de los municipios de Florida y Pradera, es decir 850 km2, y se comprometa ante toda Colombia a negociar la liberación de los rehenes”, dijo un comunicado.
En coincidencia con el anuncio, Estados Unidos incluyó a nueve presuntos miembros de las FARC en su lista de personas sujetas a “sanciones económicas” por narcotráfico o terrorismo.
El retiro de tropas enfrenta una fuerte oposición entre altos mandos militares. “La decisión había sido tomada hace ya tiempo, pero el Ejército ha intentado hacer todo para convencer al presidente de renunciar a esta iniciativa”, comentó Carlos Lozano, director del semanario comunista Voz, y que integró una comisión designada por el gobierno para facilitar el canje.
“Los militares han intensificado el conflicto en la región para impedir el despeje”, denunció el ex presidente Ernesto Samper (1994-98), quien condenó la multiplicación de los operativos en la zona en las dos últimas semanas.
La Fuerza Aérea informó que sus aviones realizaron el miércoles bombardeos en las zonas montañosas cercanas, y vecinos del caserío Las Brisas indicaron que un fuerte intercambio de disparos se registró en la madrugada del jueves.
El mayor del Ejército Daniel González, quien participa de esas operaciones, informó en la zona a la AFP que unos 450 rebeldes huyeron hacia los departamentos de Huila y Cauca después de que las tropas desmantelaron un campamento guerrillero.