Internacionales

Carrera contrarreloj de republicanos en EU

* Antes del inicio del receso por las elecciones legislativas del siete de noviembre

La mayoría republicana del Congreso inició una carrera contrarreloj para aprobar de aquí al viernes varias medidas contra la inmigración ilegal, como la construcción de un muro en la frontera con México, antes del inicio del receso por las elecciones legislativas del 7 de noviembre.
El proyecto de muro de 1,200 km, que cubriría aproximadamente la tercera parte de la frontera terrestre con México, sería sometido al voto del pleno del Senado el viernes, unas horas antes de que el Congreso suspenda las sesiones para abrir la campaña electoral.
Por otra parte, los demócratas denunciaron este miércoles los intentos de la mayoría republicana por aprobar también en el Senado la creación de una tarjeta oficial para evitar que inmigrantes que no tengan la ciudadanía puedan votar en las elecciones en Estados Unidos.
“Los republicanos no quieren fortalecer la frontera sino reforzar su escaño” antes de las elecciones, denunció el senador demócrata Edward Kennedy, en un acto con varias organizaciones hispanas para exigir una reforma migratoria que abra el paso a la regularización de millones de indocumentados.
“Están propagando una teoría absurda de que hay grupos de inmigrantes conspirando para registrarse y votar ilegalmente. Intentan echar otra vez la culpa a la comunidad latina”, lamentó por su parte, Linda Sánchez, representante de California.
Tras admitir a principios de mes el fracaso de la reforma migratoria amplia, exigida por el presidente George W. Bush, los republicanos trataron de avanzar paso a paso con las medidas más emblemáticas y más polémicas de la reforma aprobada por la Cámara de Representantes en diciembre pasado.
Una de ellas era la construcción del muro en la frontera, que el Senado redujo a 600 km en su proyecto aprobado en mayo. La Cámara volvió a aprobar el proyecto de 1,200 km por separado hace dos semanas y ahora el Senado parece dispuesto a dar el visto bueno.
“Después de sesenta días de audiencias a costa de los impuestos de la gente, volvieron con la idea de extender la valla”, ironizó Kennedy, tras subrayar que ambas cámaras ya habían dado el visto bueno al proyecto, aunque todavía no se concretó porque representantes y senadores no alcanzaron un compromiso.
Después de la reforma represiva de la Cámara baja, el Senado aprobó un texto muy diferente que incluía, como lo pedía Bush, una vía para la regularización de los indocumentados, mediante la aplicación de un programa de trabajo temporal.
El grupo parlamentario integrado por las dos cámaras que tenía que compaginar las dos versiones no lo logró, a pesar de los numerosos llamados del Gobierno para que se aprobara una reforma amplia antes de los comicios.
El viernes, llegará la hora de la verdad para el muro, una construcción con la que cuenta el sector más duro del Partido Republicano para conservar su mayoría en ambas cámaras el 7 de noviembre.
En las elecciones de medio término, los estadounidenses renovarán la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado.