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Miles piden la renuncia de Blair


Manchester, Reino Unido / EFE -Decenas de miles de personas se manifestaron ayer en Manchester para reclamar la "inmediata marcha" del Gobierno del primer ministro, Tony Blair, en vísperas del inicio del congreso anual del Partido Laborista en esa ciudad del norte de Inglaterra.
Con pancartas de condena a la invasión de Irak y la intervención en Afganistán, los manifestantes, procedentes de todo el Reino Unido, marcharon por el centro urbano con un mensaje claro para el primer ministro: "Ha llegado la hora de irse".
En un momento de la marcha, la mayor jamás vivida en la ciudad norteña, los manifestantes se echaron al suelo para simbolizar las decenas de miles de vidas perdidas en los conflictos auspiciados por el Reino Unido y Estados Unidos.
Estudiantes, pacifistas, sindicalistas, políticos, religiosos y trabajadores de los servicios públicos, llegados a Manchester en un Tren de la Paz desde Londres, en bicicleta, a pie e incluso a caballo, quisieron expresar su descontento con la política de Blair el día antes de que éste se enfrente al que será su último congreso como líder de los laboristas.
Entre protestas, huelgas y conspiraciones dentro de su propio partido, Blair afronta a partir de mañana la tarea de consolidar su legado ante los militantes laboristas, con la presión de que muchos de ellos han pedido que ponga fecha a su marcha del Ejecutivo.
El congreso de Manchester se celebra precedido de una caída de los laboristas en las encuestas, en las que los conservadores de David Cameron les sacan de cuatro a siete puntos de ventaja.
Y llega, además, después de que el partido del Gobierno sufriera una lucha interna desatada a principios de mes entre los partidarios de Blair y los del influyente canciller del Tesoro, Gordon Brown, que aspira desde hace años a sucederle.
La rebelión contra el primer ministro para que hiciera público un calendario para el traspaso de poder, que culminó con la dimisión de ocho miembros de bajo rango del Gobierno, forzó a Blair a anunciar que saldrá de Downing Street antes del congreso laborista del año que viene, pero sin precisar una fecha concreta.
Para Bianca Jagger, ex esposa de Mick Jagger y participante en la gran manifestación de ayer, no hay tiempo que perder: "Por favor, señor Blair, váyase ahora", le animó.
En declaraciones a EFE, Glyn Robbins, portavoz de la coalición "Parad la Guerra", organizadora de la protesta, afirmó que Blair "no debe pasar un minuto más en el poder", ya que "debe pagar el precio" de los errores cometidos tanto en su política exterior como con las reformas privatizadoras de los servicios públicos en el Reino Unido.
"Además --añadió-- queremos lanzar un mensaje para su sucesor, sea o no Gordon Brown: Si hemos podido 'echar' a un primer ministro, podremos deshacernos de otro".
Entre aplausos de incondicionales y algunos abucheos, Blair y su esposa Cherie llegaron a primera hora de la tarde al hotel Radisson, donde se celebrará hasta el jueves el congreso laborista, uno de los más difíciles que ha tenido que afrontar la formación.
El 2006 no ha sido fácil para los laboristas, que han sufrido un fuerte castigo en las elecciones inglesas de mayo, disputas internas y un escándalo por la supuesta "venta" de cargos y títulos a cambio de donaciones.