Internacionales

Golpistas imponen gobierno interino en Tailandia

La cúpula militar, que encabezó el golpe de Estado, dijo hoy que se mantendrá un año en el poder y luego convocará a elecciones.

La cúpula militar que ayer asestó un golpe de Estado en Tailandia anunció hoy el establecimiento de un gobierno interino, mientras que el depuesto primer ministro, Thaksin Shinawatra, era esperado en Londres.
En sus primeras declaraciones a la prensa, el general Sondhi Boonyaratglin, jefe del Ejército y líder del golpe de Estado, explicó los planes de convocar elecciones en el 2007 y señaló también que llevarán ante la Justicia a aquellos que hayan cometido ilegalidades durante el gobierno de Shinawatra.
Bangkok, ciudad que se distingue por su notable actividad a todas horas, amaneció hoy en calma y sólo la presencia de carros de combate y soldados en algunos puntos específicos de la metrópolis, testimonian los últimos acontecimientos.
Los líderes golpistas declararon el día de hoy jornada festiva y la mayoría de los trabajadores de las oficinas de grandes y medianas empresas, bancos y de la Administración, se quedaron en su casa para seguir por televisión o radio la evolución de los acontecimientos.
El general Sondhi es el primer musulmán en liderar el Ejército de Tailandia, un país de mayoría budista, y se le conoce por su meteórica carrera y sus viejas desavenencias con Shinawatra. Los golpistas han acusado a Shinawatra de corrupción y de deslealtad a la Corona.
En una conferencia de prensa, el general Sondhi dijo hoy que en un plazo de dos semanas será nombrado un gobierno interino, que en principio, y según fuentes consultadas, puede estar encabezado por Pridiyathorn Devakula, gobernador del Banco Nacional de Tailandia.
Reforma política
Sondhi, quien también se dirigió al pueblo tailandés por televisión y mantuvo una reunión con diplomáticos extranjeros en Bangkok, reiteró que la Constitución de 1997 será enmendada con el propósito de abrir el cauce a una reforma política que culminará con la celebración de elecciones legislativas.
"Hemos hecho esto (el golpe) a petición de muchos sectores. En este país existe el deseo de desarrollar un sistema democrático", alegó Sondhi.
El golpe de Estado sorprendió el martes a Shinawatra en Nueva York, donde participaba del debate de la Asamblea General de la ONU y le obligó a cancelar el discurso que tenía previsto pronunciar en dicha organización mundial.
Desde Nueva York, Shinawatra emprendió viaje a Londres y el Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido confirmó a media mañana que está previsto que llegue hoy a la capital británica para una visita "privada", ya que, según explicó un portavoz del Foreign Office, "tiene familiares en el Reino Unido".
Preocupación por Tailandia
Las reacciones de la comunidad internacional ante este golpe de Estado no se han hecho esperar y mientras algunos países lo han condenado, otros, como China y Filipinas, lo consideran un "asunto interno" de Tailandia, y algunos han expresado su preocupación por el futuro del país y abogan por el regreso a la normalidad.
El primer ministro británico, Tony Blair, manifestó que desea un pronto restablecimiento de la democracia en Tailandia, según dijo su portavoz oficial. Blair recordó que están previstas elecciones en Tailandia para el próximo mes de octubre y noviembre y comentó que "estamos intentando averiguar si esos comicios saldrán adelante o no".
Para Australia el golpe de Estado es "inaceptable" y el ministro de Exteriores australiano, Alexander Downer, pidió el regreso a la senda democrática en Tailandia.
Mientras que Nueva Zelanda condenó la asonada y el Gobierno de Indonesia declaró hoy que sigue con "preocupación" el desarrollo de los acontecimientos en Tailandia. "El Gobierno de Indonesia espera que se sigan pasos democráticos", declaró el portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores indonesio, Desra Percaya.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Dinamarca, Per Stig Moeller, calificó el golpe de Estado de "bananero" y exigió el rápido restablecimiento de la democracia, mientras que el primer ministro malasio, Abdullah Badawi, dijo desde Nueva York estar conmocionado y que "no esperaba que un golpe se hubiera producido en Tailandia".
Desde Singapur, el director gerente del FMI, Rodrigo Rato, dijo que por ahora el golpe de Estado en Tailandia ha tenido un impacto "limitado" sobre el sistema financiero, y enfatizó que las economías asiáticas son "resistentes" a efectos externos. "La economía de Tailandia tiene una base robusta y las reacciones de los mercados financieros han sido limitadas", señaló Rato en un comunicado.