Internacionales

Bush decidido a negociar con el Senado

* Unión Europea le recuerda al Presidente estadounidense que las cárceles secretas violan la ley

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, afirmó estar dispuesto a negociar con la mayoría republicana del Senado para obtener “un proyecto de ley” sobre el tratamiento a presuntos terroristas, sin referirse al recurso al veto tras una rebelión de legisladores de su partido.
“Creo que podemos llegar a un buen proyecto de ley”, declaró Bush durante una conferencia de prensa, respondiendo así a un periodista que le había preguntado si estaba dispuesto a interponer su veto a una ley sobre tratamiento a prisioneros que se discute en el Senado.
La Casa Blanca presentó al Congreso un proyecto de ley para supuestamente “clarificar” los límites a las técnicas de interrogatorios de detenidos amparados en la Convención de Ginebra (sobre prisioneros de guerra).
Pero la Comisión de Defensa del Senado desafió al presidente al aprobar el jueves un proyecto de ley alternativo presentado por el senador republicano John McCain, que acusa a la Casa Blanca de querer reformular unilateralmente la Convención de Ginebra para proteger mejor a los interrogadores y custodios de los presuntos terroristas.
Europa contesta
En tanto, la Unión Europea tardó nueve días en declarar que la red de cárceles secretas que Estados Unidos reconoce tener repartidas por todo el mundo y en las que sospechosos de terrorismo permanecen encerrados sin acusación ni garantías jurídicas, son ilegales.
A petición de Holanda y España, los Veinticinco emitieron una escueta declaración en la que indicaron que estos centros de detención fantasmas “no están en conformidad con el derecho humanitario y ni el derecho penal”.
La semana pasada, Bush reconoció oficialmente el programa de cárceles fantasmas que la prensa de su país llevaba meses aireando. Al menos dos países europeos habrían albergado estas cárceles según las pesquisas periodísticas. “No consideramos aceptable la existencia de cárceles secretas”, dijo al término del consejo europeo el jefe de la diplomacia española, Miguel Ángel Moratinos.
El ministro de Exteriores finlandés, Erkki Tuomioja, fue ayer el encargado de leer la declaración que los Veinticinco se resistieron a dejar por escrito en las conclusiones del Consejo Europeo celebrado en Bruselas. Tras insistir Tuomioja en el compromiso de la UE de combatir el terrorismo mediante medios legales, estimó que “la existencia de centros secretos de detención es un vacío legal. No están en conformidad con el derecho humanitario y ni el derecho penal”, agregó el ministro finlandés, quien anunció que la Unión Europea continuará “el diálogo con EU sobre el respeto a los derechos humanos en la lucha contra el terrorismo”.
Los derechos humanos
Poco después de la lectura de la declaración, el coordinador antiterrorista de la UE, Gijs de Vries, se sumaba a la tímida condena del programa clandestino de EU al afirmar en un comunicado que “las prisiones secretas son ilegales, inmorales y contraproducentes en cualquier estrategia para conquistar los corazones y las mentes”.
“Respondemos a la declaración de Bush con otra declaración”, explicó más tarde Moratinos, en conferencia de prensa. El ministro español se había comprometido el día anterior ante el Parlamento Europeo a transmitir a sus homólogos de los Veinticinco “la preocupación de esta comisión (la que se encarga de investigar la implicación europea en las actividades ilegales de la CIA) y de toda la opinión pública europea”, agregó. Moratinos explicó además que durante la reunión de ayer, ningún país europeo se planteó pedirle al presidente Bush explicaciones sobre dónde se encuentran esas prisiones ilegales cuya existencia Washington ha admitido.