Internacionales

Senado rechaza proyecto de Bush

* Colin Powell también rechaza proyecto que pretende modificar las reglas sobre el trato a sospechosos de terrorismo

Una comisión del Senado estadounidense rechazó este jueves el plan propuesto por el presidente George W. Bush, el que modifica las reglas sobre el trato a los sospechosos de terrorismo y que recibió una dura resistencia de parte de miembros de su propio Partido Republicano.
La comisión de servicios armados del Senado, con 15 votos a favor y nueve en contra, aprobó un proyecto alternativo al de Bush, propuesto por el presidente de la comisión, el republicano John Warner.
Los lineamientos del proyecto del presidente, que propone endurecer los interrogatorios y proteger a los interrogadores estadounidenses de eventuales procesos por crímenes de guerra, habían sido aprobados el miércoles por una comisión de la Cámara de Representantes. Pero este proyecto fue recibido con resquemores en el Senado, donde la legislación alternativa de Warner --usualmente un incondicional aliado de Bush-- prevaleció.
El proyecto del presidente implica redefinir qué acciones constituyen un “crimen de guerra”, luego de que la Corte Suprema determinó, en junio, que los tribunales militares para los sospechosos de terrorismo eran ilegales y violaban la Convención de Ginebra de 1949.
“Propusimos una legislación que posibilitará a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) conducir un programa que les permita obtener de los detenidos información de alto valor de manera legítima”, dijo Bush en conferencia de prensa conjunta con el presidente surcoreano Roh Moo-Hyun. “Es muy importante que el pueblo estadounidense entienda que para proteger a este país tenemos que poder interrogar a gente que tiene información sobre futuros ataques”, dijo Bush.
Pero las propuestas del presidente fueron duramente rechazadas por tres influyentes senadores republicanos, que insisten en que no debe erosionarse el cumplimiento de Estados Unidos con las leyes internacionales que definen el trato a los prisioneros de guerra. “¿Nos vamos a convertir en el primer país en el mundo que cambie la Convención de Ginebra para que los programas de la Policía Secreta de ese país esté bien?”, replicó uno de los críticos republicanos, el senador Lindsey Graham.
Tampoco el ex secretario de Estado, Colin Powell, aprueba el proyecto: “El mundo comenzará a dudar de la base moral de nuestra guerra contra el terrorismo”, escribió en una carta pública dada a conocer este jueves.
Powell expresó su firme oposición al proyecto de su ex jefe en una carta enviada al senador republicano John McCain, criticando al gobierno por flexibilizar los estándares sobre el tratamiento de los sospechosos de terrorismo, lo cual permitiría interrogatorios más duros de los detenidos y protegería a los interrogadores estadounidenses de ser procesados por crímenes de guerra.
“No apoyo estos pasos y creo que podrían ser inconsistentes con la enmienda McCain sobre tortura que yo apoyé el año pasado”, escribió Powell en una carta divulgada este jueves por McCain.