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Miles recuerdan a Salvador Allende

* Anarquistas lanza bomba incendiaria contra Palacio de La Moneda

SANTIAGO DE CHILE/AFP -Cientos de banderas rojas y pancartas con consignas revolucionarias ondearon bajo el cielo gris de Santiago, donde ayer domingo más de 10.000 manifestantes marcharon por sus céntricas calles para conmemorar un nuevo aniversario del cruento golpe que encabezó en Chile el general Augusto Pinochet hace 33 años.
La gruesa columna, en la que también se veían niños y ancianos, avanzó desde la céntrica Plaza de Los Héroes hacia el centenario palacio presidencial de La Moneda, donde el 11 de septiembre de 1973 se suicidó el presidente socialista Salvador Allende en medio de la asonada golpista.
"Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor", dijo el mandatario esa mañana, en su último mensaje al país difundido por Radio Magallanes antes de ser bombardeada.
"Mira hijo, ése es Allende, que luchó por lo que era justo", le dijo un padre al niño que cargaba sobre sus hombros, un pequeño de cinco años que miraba atentamente el monumento del primer marxista que llegó a la presidencia de un país por la vía de elecciones democráticas.
Convocada por organizaciones de Derechos Humanos, corrientes izquierdistas y agrupaciones de familiares de los más de 3,000 muertos y desaparecidos que dejó la dictadura (1973-1990), la columna pasó frente a la estatua de piedra de Allende, emplazada en la Plaza de la Constitución, frente a la sede del gobierno.
"Yo vengo hace años a la marcha. Es un rito necesario", dijo a la AFP uno de los manifestantes, un peruano que reside desde hace años en Chile y que acude religiosamente cada 11 de septiembre a recordar "al compañero Allende".
Tras el paso de la columna por el costado de La Moneda, cientos de claveles rojos quedaron depositados en la puerta del número 80 de la calle Morandé, donde los militares sacaron el cadáver del presidente ese martes 11 de septiembre.
Un lienzo con fotografías de algunos de los desaparecidos bajo el régimen militar también se alzó junto a la puerta del palacio presidencial.
Anarquistas manchan edificio de pintura
Pero en un grotesco contraste, los albos muros del edificio quedaron cubiertos con extrañas manchas de pintura roja, lanzada por grupos de manifestantes anarquistas que con sus rostros cubiertos se descolgaron de la multitud.
"No sé por qué lo destrozaron", se quejó Angélica, quien trataba de recomponer un arreglo de flores depositado a los pies de la estatua de Allende.
"Yo fui una de las tantas jóvenes de la época que luchó por lo que era una utopía: igualdad de oportunidades y no más pobreza", agregó la mujer, de 53 años, explicando que siempre en esta fecha acude a la marcha en honor al presidente y a sus amigos caídos.
La columna prosiguió hacia el Cementerio General de Santiago, para concluir junto al Memorial de los Detenidos Desaparecidos, un muro de mármol que tiene esculpidos los nombres de aquellos presos políticos cuyo rastro se perdió en tiempos de la dictadura.
El general Pinochet, próximo a cumplir 91 años, viajó a su residencia en la costa central del país, mientras enfrenta un nuevo juicio después de que el viernes pasado la Corte Suprema lo privara de su fuero por los torturados y desaparecidos de la "Villa Grimaldi", una cárcel secreta entre cuyos prisioneros figuró la actual presidenta de Chile, Michelle Bachelet.
Pinochet afronta, además, otros dos procesos, por los desaparecidos que dejó la "Operación Colombo" para eliminar a sus opositores y por los delitos vinculados con las cuentas secretas que mantuvo en bancos de Estados Unidos y otros países.
Bomba contra Palacio de La Moneda
Mientras tanto, individuos encapuchados lanzaron una bomba incendiaria contra el Palacio de La Moneda. Aunque el fuego de la bomba, que impactó en una ventana de la sede del gobierno chileno, fue apagado en pocos segundos, fuentes policiales dijeron que hubo daños de cierta consideración.
El atentado ocurrió cuando la marcha pasaba por la calle Morandé, donde tradicionalmente la manifestación hace un alto para homenajear a Salvador Allende, frente a la puerta que solía utilizar durante su gobierno (1970-1973).
Según los organizadores de la manifestación, los autores de los ataques, que también arremetieron contra una sucursal bancaria, un local de comida rápida y los paraderos de la locomoción colectiva y se enfrentaron con la policía, pertenecen a un grupo anarquista denominado CRA.
Las fuerzas contra motines de Carabineros utilizaron carros lanza aguas y gases lacrimógenos para dispersar a los encapuchados, mientras la marcha prosiguió hacia el Cementerio General de Santiago, a unos tres kilómetros al norte de La Moneda.