Internacionales

Escándalo de falsos atentados conmueve a Colombia

* Una de las explosiones causó la muerte de un civil e hirió gravemente a ocho soldados en Bogotá

BOGOTÁ / AFP -A la violencia de las guerrillas izquierdistas y paramilitares de ultraderecha se suma en Colombia la fabricación de atentados por el Ejército a cambio del reconocimiento de sus superiores y jugosas recompensas, en un caso que afecta la política de seguridad del presidente Álvaro Uribe.
El jueves, ante la inminente denuncia del hecho por la prensa, el ministerio de Defensa reveló que cuatro oficiales del Ejército están implicados en un atentado con bomba que mató a un civil e hirió a diez soldados, el 31 de julio en Bogotá, como parte de un montaje para mostrar resultados positivos.
En un comunicado leído por el comandante del Ejército, general Mario Montoya, el Ministerio señaló que el ataque, atribuido inicialmente a la guerrilla de las FARC, “así como el supuesto decomiso de varios explosivos en los últimos dos meses, al parecer no corresponde a la realidad”.
“El propósito de los militares era mostrar resultados positivos que posicionaran al Ejército durante una época candente, como la previa a la posesión del presidente”, añadió el informe, señalando que los uniformados también “cobraban las recompensas que el gobierno ofrece a informantes”.
Los analistas coincidieron en que este hecho debilita la imagen de la política de seguridad democrática, bandera del gobierno de Uribe, que asegura que durante su primer gobierno (agosto 2002-agosto 2006) logró reducir todos los indicadores de violencia en el país.
Este viernes, el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, se declaró “consternado”, y pidió a la Fiscalía “aplicar las medidas más severas” a los implicados, al tiempo que desestimó críticas de que el hecho esté motivado por la presión del gobierno a los militares para exigir resultados en la lucha contra las guerrillas.
“No es producto de la presión, sino de corrupción, y la vamos a castigar. Aquí había un interés de querer cobrar la recompensa y no es producto de la presunta presión del Gobierno”, enfatizó Santos.
Según un reciente informe de prensa, varios de los 11,937 militares que renunciaron a las filas desde 2004, lo hicieron debido a la presión que sobre ellos ejercen los mandos en la obtención de resultados.
“El país puede estar seguro de que se sabrá toda la verdad en este caso”, dijo por su parte a la AFP el comandante del Ejército, general Freddy Padilla de León.
Pese a las críticas, el gobierno recibió el respaldo de Estados Unidos. “La declaración del general Montoya sobre los acontecimientos recientes muestran una transparencia, un compromiso, para investigar plenamente los hechos y una determinación para llegar a una conclusión definitiva y justa”, dijo el embajador de ese país, William Wood.