Internacionales

Más combates en el sur de Afganistán

* Atentado suicida contra patrulla británica en Kabul, mientras OTAN continuaba operación que ya causó más de 200 muertos entre talibanes

KABUL / AFP -Un soldado británico y cuatro civiles afganos murieron este lunes en un atentado suicida contra una patrulla británica en Kabul, mientras la OTAN continuaba en el sur del país una operación que ya causó más de 200 muertos entre los talibanes.
Unos 200 talibanes murieron en combates donde también fallecieron cuatro soldados canadienses en el marco de la operación Medusa. Otros 80 rebeldes fueron detenidos, según indicó este lunes la OTAN.
Asimismo, en el curso de la operación Medusa, un soldado canadiense murió y varios otros fueron heridos el lunes debido a disparos por error de aviones estadounidenses.
“Dos aviones de la ISAF, que según confirmó el Centro Combinado de Operaciones Aéreas eran A-10 estadounidenses, proporcionaron apoyo, pero lamentablemente involucraron a fuerzas amigas durante un bombardeo”, indicó un comunicado oficial, según el cual el incidente dejó “un canadiense muerto y numerosos heridos”.
El comandante de la ISAF, el general David Richards, dijo que lamentaba lo ocurrido. “Pero la tarea que tenían es extremadamente importante, tal vez vital para la operación que estamos desarrollando allí”, agregó.
La operación Medusa, en la que participan alrededor de 2,000 militares de la ISAF y del ejército afgano, se desarrolla en una zona que desde el inicio del verano ha sido escenario de combates casi diarios entre los talibanes y las fuerzas de seguridad.
En paralelo a la operación Medusa, otros 16 talibanes y un policía afgano murieron en el suroeste del país, en la provincia de Helmand, en combates entre los rebeldes y las fuerzas de seguridad afganas.
En la explosión de Kabul murieron cuatro civiles afganos, indicó por su parte el jefe de la policía municipal, Tahir Ayoobi, quien añadió que el ataque fue con una camioneta cargada de explosivos.
El atentado suicida fue en la carretera de Jalalabad, donde se encuentran numerosos campamentos militares internacionales y afganos, así como oficinas de las Naciones Unidas.
El comandante Luke Knitting, portavoz de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), dirigida por la OTAN, indicó a la AFP que uno de los soldados “murió a causa de las heridas sufridas en la explosión”.
El ataque ocurre cuando las fuerzas armadas británicas se encuentran en el límite de sus capacidades y apenas logran cumplir con las misiones encomendadas, según el nuevo comandante en jefe del ejército, el general Richard Dannat.