Internacionales

59 muertos en serie de atentados en Irak

Una serie de atentados en todo el país han dejado como saldo próximo a los 59 muertos.

Al menos 59 personas murieron este domingo en Irak, donde una serie de atentados sacudieron las ciudades de Bagdad, Kirkuk (norte) y Basora (sur), un día después de una reunión en la que jefes tribales llamaron a la reconciliación nacional.
Dos atentados cimbraron la capital. Poco antes de las 12H00 (3 de la madrugada hora de Nicaragua) al menos cinco personas perdieron la vida y otras 15 sufrieron lesiones en un atentado perpetrado en la calle Saadun, en el centro de la ciudad, cerca del Hotel Palestina.
Muy frecuentado antaño por extranjeros, este hotel, protegido por altos muros y cuya fachada exhibe las cicatrices de anteriores ataques, es tristemente conocido por haber sido blanco de un ataque suicida en octubre de 2005 que dejó 17 víctimas mortales.
Un primer atentado suicida, que tuvo como blanco el diario gubernamental Al Sabah, situado en el barrio norteño de Waziriya, mató a dos personas y dejó a 25 heridas, hacia las 08H45 (11 de la noche del sábado en Nicaragua) del domingo.
"Un terrorista que conducía una camioneta se abrió paso en el aparcamiento; los guardias abrieron fuego y el kamikaze se hizo saltar por los aires", afirmó a la AFP Karim Al Rubaiya, responsable del servicio internet del periódico.
Cuatro guardaespaldas del ex viceprimer ministro sunita, Abed Motlak al-Juburi, fueron asesinados el domingo en Amariya, en el oeste de Bagdad.
Estos actos violentos se produjeron al día siguiente de una reunión en Bagdad entre cientos de jefes tribales que firmaron un "pacto de honor", enmarcado dentro de la política de reconciliación nacional del primer ministro Nuri Al Maliki.
Estos ataques muestran asimismo la determinación de los insurgentes para proseguir con sus acciones sangrientas en la capital pese a un imponente plan de seguridad que trata a duras penas de reducir la violencia confesional que ya ha dejado miles de muertos este año.
Pero la violencia no se limita a la capital del país.
En Kirkuk, un doble atentado suicida perpetrado con coche bomba mató a 10 personas e hirió a 50 al final de la tarde.
Más temprano, un atentado suicida con coche bomba contra la sede de la Unión Patriótica de Kurdistán (UPK), el partido de Talabani, mató a un guardia kurdo e hirió a 16 personas en Kirkuk, situado a 250 kilómetros al norte de Bagdad.
Cuatro policías murieron a unos 50 kilómetros al sur de Kirkuk.
La situación es muy inestable en esta región petrolera, donde cohabitan kurdos, árabes chiitas y árabes sunitas, así como cristianos y turcos.
Siete personas murieron y 10 resultaron heridas la noche del domingo en un mercado de Basora, la segunda ciudad del país, situada a 550 kilómetros al sur de Bagdad, en un atentado suicida provocado por un motociclista, según la policía de la ciudad.
En la región de Baaquba, al norte de Bagdad, una de las más peligrosas de Irak, seis civiles, entre ellos dos mujeres, murieron durante la explosión de una bomba artesanal en Jales, a 20 kilómetros de Baaquba.
Dos civiles fueron asesinados en el camino al sureste de Baaquba y un tercero en Mafrak, al oeste de la misma ciudad. En la misma región, dos choferes fueron asesinados a tiros.
Un teniente coronel del ejército iraquí fue asimismo asesinado en su automóvil entre Moqdadiya y Baaquba.
Catorce personas murieron y 25 fueron heridas por tiros de arma de fuego cuando hombres armados dispararon sobre la multitud en un mercado en Jales, según la policía.
Por otro lado, la policía descubrió este domingo los cuerpos de dos personas asesinadas cerca de Baaquba.
En una entrevista difundida el domingo por la cadena de televisión estadounidense CNN, Nuri al-Maliki rechazó comprometerse con un calendario de retiro de las tropas de la coalición internacional.
El retiro de la fuerzas estadounidenses está "ligado al éxito de nuestro proceso político democrático en Irak y al de las fuerzas de seguridad desplegadas para proteger ese proceso. Ello depende de nuestra capacidad para completar la implementación de nuestras fuerzas de seguridad y nuestro ejército", estimó Mailiki.
Por otro lado, dos militares estadounidenses murieron en diferentes ataques, llevando a 2.620 el número de militares de ese país muertos desde la invasión de Irak, en marzo de 2003.