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Raúl Castro: “Bush es un bravucón de barrio”

El presidente de Cuba denunció la "gran estupidez" demostrada recientemente por el presidente de EEUU, George W. Bush, por sus declaraciones sobre el apoyo estadounidense a una transición política en Cuba.

Raúl Castro rompió hoy el silencio que había mantenido desde que asumió el poder provisionalmente el 31 de julio para asegurar que el líder de la revolución, Fidel Castro, se recupera gradualmente y que Cuba está preparada frente a cualquier intento de agresión.
Castro, ministro de Defensa y segundo hombre de la jerarquía cubana, eligió "Granma", órgano oficial del Partido Comunista de Cuba (PCC), para hacer sus primeras declaraciones, tras asumir provisionalmente el poder, sobre la evolución de su hermano Fidel y la movilización de "decenas de miles" de efectivos frente a la "amenaza" de EEUU.
El pasado 31 de julio, Fidel Castro delegó provisionalmente el poder en su hermano Raúl, arropado por seis hombres fuertes del PCC y el gobierno, mientras se recupera de una delicada intervención quirúrgica intestinal.
En la entrevista, Raúl Castro no ofreció detalles sobre la enfermedad de su hermano Fidel, pero apuntó que sigue una "recuperación progresiva". "Pienso además que su extraordinaria naturaleza física y mental también ha resultado esencial para su recuperación satisfactoria y gradual", señaló.
El ministro destacó la "absoluta tranquilidad" reinante en el país y felicitó al pueblo cubano por su actitud "serena, disciplinada y decidida". Los cubanos han demostrado una "madurez, serenidad, unidad monolítica, disciplina, conciencia revolucionaria y firmeza" que, según Raúl Castro, recuerdan a su comportamiento durante la Crisis de los Misiles, en octubre de 1962.
"Si nos guiáramos únicamente por la situación interna", dijo, "no hubiera sido necesario movilizar ni un pionero de los que custodian las urnas en las elecciones". Sin embargo, "nunca hemos echado en saco roto las amenazas de enemigo", agregó Castro, que denunció la actitud de "bravucón de barrio" y la "gran estupidez" demostrada recientemente por el presidente de EEUU, George W. Bush, por sus declaraciones sobre el apoyo estadounidense a una transición política en Cuba.
"A estas alturas, deberían tener claro (los EEUU) que con imposiciones y amenazas no es posible lograr nada de Cuba", afirmó. "En cambio, siempre hemos estado dispuestos a normalizar las relaciones en un plano de igualdad. Lo que no admitimos es la política prepotente e injerencista que con frecuencia asume la actual Administración de ese país", continuó.
Ante la posibilidad de que "alguien se volviera loco, o más loco todavía, dentro del gobierno norteamericano", explicó Raúl Castro, "decidí elevar de manera sustancial nuestra capacidad y disposición combativas" apenas unas horas después del anuncio de la cesión de poderes.
La orden de movilización, añadió, se dio en la madrugada del 1 de agosto en cumplimiento "de los planes aprobados y firmados desde el 13 de enero de 2005 por el compañero Fidel y después de hacer las consultas establecidas".
"Decenas de miles" de reservistas y milicianos fueron movilizados y se alertó a las unidades de tropas regulares, incluidas las tropas especiales, "de las misiones que exigía la situación político-militar creada", señaló. "Todo el personal movilizado cumplió o cumple en estos momentos un importante ciclo de preparación y cohesión combativas, parte de él en condiciones de campaña", agregó Castro.
El presidente en funciones se refirió también al aumento de las "transmisiones subversivas" de TV Martí hacia la isla para advertir que se trata de un tema de "soberanía y dignidad" y que "jamás admitiremos pasivamente la consumación de ese acto agresivo". "Están gastando sumas millonarias de dinero del contribuyente norteamericano para lograr el mismo resultado de siempre: una TV que no se ve", dijo.
En la entrevista, realizada en su despacho del Ministerio de las Fuerzas Armadas, Raúl Castro restó importancia a las especulaciones surgidas en las últimas semanas sobre su silencio y recordó que no acostumbra a aparecer frecuentemente en público y que siempre ha sido "discreto".
"Aclaro que pienso seguir así", advirtió Raúl Castro, que apareció por primera vez en público dos semanas después de asumir provisionalmente el poder, el pasado domingo, para recibir al líder venezolano, Hugo Chávez. La televisión local ofreció después un vídeo con imágenes de la visita que Chávez realizó a Fidel Castro, convaleciente en la cama, en presencia de Raúl Castro.