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Incertidumbre en Cuba por retorno de Castro al poder

Los cubanos se preguntan qué pasará en la isla cuando su líder por más de cuarenta años ya no esté.

Las imágenes y mensajes de Fidel Castro difundidas por su 80 cumpleaños trajeron calma este martes a Cuba, pero sin acabar con las dudas en torno a si su salud le permitirá retornar al poder en corto plazo, ni con las esperanzas de Washington y Miami de un cambio político en la isla.
Los cubanos seguían su rutina diaria pero matizada este martes con comentarios sobre el semblante que vieron a Castro en un video y fotografías difundidas el lunes, en los que por primera vez en 48 años al frente del gobierno apareció postrado en una cama, junto al presidente venezolano Hugo Chávez.
Los medios de prensa, bajo control estatal, reprodujeron el impacto internacional de la reaparición de Castro. El periódico Juventud Rebelde hizo una reseña bajo el titular "Fidel: noticia en los diarios del mundo".
En ese diario fueron publicadas el domingo, día del cumpleaños de Castro, las primeras cuatro fotos del presidente desde que reveló su crisis de salud, el 31 de julio, cuando cedió el poder por primera vez desde 1959, a su hermano Raúl, tras ser sometido a una complicada cirugía intestinal. En la isla los comentarios son diversos.
"Yo lo veo de maravilla, pronto estará de vuelta", dijo una vendedora de diarios de 64 años. "No lo veo bien y su mensaje me sonó a despedida", opinó una oficinista de 41 años que trabaja en la Habana Vieja.
A todos quedó resonando el mensaje que, firmado de su puño y letra, divulgó Castro el día de su cumpleaños: "Les pido que sean optimistas y al mismo tiempo que estén listos para enfrentar cualquier noticia adversa". "El país marcha y seguirá marchando perfectamente bien", añadió el octogenario gobernante.
Con la revolución en las entrañas
Tras la publicación de las fotos y el video, el Partido Comunista de Cuba (PCC, único) cerró filas en torno al mandatario. "¡Restablézcase Comandante! Nuestro pueblo es garante y usted lo sabe, de que la Revolución llegó para quedarse", dijo este martes el jefe del Departamento de Orientación Revolucionaria (DOR, Ideológico) del PCC, Rolando Alfonso.
La revolución "la defenderemos con la sangre y las uñas si fuera necesario, bajo la dirección del Partido que usted forjó, con la segura conducción de Raúl y con quienes mayoritariamente en nuestro pueblo llevamos la Revolución en las entrañas", expresó Alfonso en una página que publica el diario Granma.
En la primera reacción de Washington, Sergio Aguirre, portavoz del Departamento de Estado estadounidense, afirmó el lunes a la AFP en Washington que "los hermanos Castro están tratando de imponer una sucesión dinástica con Raúl como regente y heredero".
En el transcurso de las dos semanas de la convalecencia de Fidel Castro, el presidente George W. Bush y la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, han moderado los entusiastas pronunciamientos iniciales sobre un cambio político en la isla, pero sostienen que Washington seguirá apoyando a los cubanos que promuevan la transición.
En Miami, capital del exilio cubano, anticastristas confrontados con las imágenes opinaron que Fidel Castro se ve "tan mal" como para no regresar al poder y dijeron no perder la esperanza de que Raúl no dure mucho al frente del gobierno.
"Él está tan mal, estimo que no regresa", dijo Lázaro Segundo, un exiliado de 77 años. "Le tiro un cálculo de seis meses a Raúl", sostuvo otro hombre de 78 años en Miami.
Camila Ruiz, portavoz de la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), la más grande agrupación del exilio cubano, opinó que Castro nunca regresará a gobernar como antes.
Para Ramón Saúl Sánchez, del grupo Movimiento Democracia, quien anunció la organización de una flotilla para ir a Cuba si se producían protestas o una campaña represiva, no importa si Fidel Castro se recupera pues, señaló, la suerte ya está echada en la isla.
Si bien la Pequeña Habana en Miami fue centro de festejos hace dos semanas, el video de Fidel Castro vivo, conversando y hasta sonriendo, devolvió a la realidad a sectores del exilio que lo creían muerto, y que regresaron nuevamente a sus rutinas calladamente a esperar que algún evento provoque un cambio político en Cuba.
Mientras tanto, en la isla, los cubanos, un 70% de los cuales nació después del triunfo de la revolución de 1959, se preguntan lo que pasará cuando el líder revolucionario no esté.