Internacionales

Vasta ofensiva de Israel en el sur de Líbano

* A pesar de resolución de la ONU

TIRO, Líbano -Unos 30,000 militares israelíes avanzaron el sábado hacia el río Litani, en el sur de Líbano, objetivo de una vasta ofensiva para alejar a los milicianos de Hezbolá de la frontera con Israel, a pesar de la resolución de la ONU adoptada el viernes, que pide el cese de las hostilidades.
Israel anunció su intención de hacer retroceder a los milicianos hasta el norte del Litani, un punto que le ha servido de ‘frontera’ estratégica en cada una de sus incursiones en Líbano desde 1978.
El Estado hebreo ha justificado la prosecución de su ofensiva recordando que por el momento el alto al fuego no ha entrado en vigor.
“La táctica de Hezbolá nos es familiar. Quiere atacar lo más fuerte posible antes de la instauración del alto al fuego, que nos impedirá replicar, y después proclamar la victoria”, explicó a la AFP el portavoz del ministerio israelí de Relaciones Exteriores, Yigal Palmor.
“Ésta es la razón por la que preferimos anticiparnos lanzando un gran ataque”, agregó la misma fuente.
Una gran parte de Líbano sur estará bajo control del ejército israelí si un alto al fuego entre Israel y Hezbolá entra en vigor el lunes, afirmó por su parte el jefe del mando general para el norte, Udi Adam.
Paralelamente, el gobierno libanés aprobó por unanimidad la resolución 1701 de la ONU para poner fin a las hostilidades, pero expresó reservas al respecto, anunció a la AFP el ministro de Finanzas, Jihad Qazaur.
“Mañana se celebrará una nueva reunión del gabinete para debatir en detalle la instauración de la resolución”, añadió.
Las “reservas”, también señaladas por unanimidad, se refieren a la ausencia de condena en la resolución a “la amplitud de las agresiones israelíes”, la falta de claridad en el texto sobre qué sucederá con las granjas de Chebaa y con los presos libaneses detenidos en Israel, explicó Qazaur.
Hezbolá se compromete a un alto al fuego
Hezbolá indicó, por su parte, que se “compromete a cesar todos los actos hostiles” contra Israel una vez que se haya negociado un acuerdo en la ONU, aunque tildó la resolución adoptada de “injusta”. El gobierno israelí debe ratificar la resolución el domingo para permitir así el cese de las hostilidades.
Mientras tanto, Israel no renunció a la opción militar para “limpiar el terreno” en Líbano sur, es decir, eliminar las posiciones de Hezbolá y alejarlo de la frontera, según el general Alon Friedman, jefe de las operaciones militares de la región.
Las fuerzas israelíes tomaron el sábado una colina estratégica cercana al Litani tras duros combates con la milicia chiíta libanesa, informaron fuentes policiales libanesas.
Las unidades israelíes ocuparon el pueblo de Ghanduriyé, situado a unos 20 km al este de Tiro y a 12 km al oeste de la frontera israelo-libanesa, precisaron estas fuentes.
Siete soldados israelíes murieron en los enfrentamientos con Hezbolá en la zona, indicó una portavoz del ejército israelí a la AFP, mientras que un helicóptero fue abatido por Hezbolá, según la milicia chiíta libanesa.
La vocera israelí también dijo que unos 60 soldados resultaron heridos en los combates, 11 de ellos de gravedad.
Hezbolá, que según el ejército israelí perdió a más de 30 combatientes desde el viernes por la noche, disparó unos 70 cohetes contra el norte de Israel.
El máximo órgano de la ONU adoptó el viernes una resolución en la que reclama un cese de las hostilidades entre Israel y Hezbolá, así como el despliegue de una fuerza multinacional de hasta 15,000 hombres en el sur de Líbano.
La resolución pide también la liberación de los dos soldados israelíes capturados por Hezbolá el 12 de julio, cuando comenzó este conflicto, y prevé que la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (Finul) pase de 2,000 a 15,000 hombres.
El texto autoriza, además, a esta misión a que “tome todas las medidas necesarias en los sectores donde sus fuerzas están desplegadas” para impedir todas las “actividades hostiles”.
El número dos del gobierno israelí, Shimon Peres, declaró este sábado que Israel obtuvo de la ONU una satisfacción en casi toda su posición. “Lo que podíamos obtener de Naciones Unidas lo obtuvimos”, afirmó Peres en una entrevista concedida a la radio pública israelí.
Según el viceprimer ministro israelí, la resolución adoptada por el Consejo de Seguridad “justifica la actitud que Israel adoptó desde el comienzo, afirmando que es Hezbolá el que atacó primero”. El texto fue presentado un mes después del inicio de la escalada de violencia que según Líbano dejó más de 1,100 muertos, en su gran mayoría civiles.
Israel informó, por su parte, de la muerte de por lo menos 47 civiles y 86 militares por los ataques de Hezbolá.