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Hezbolá acepta un alto el fuego en Líbano

Tanto Israel como el Gobierno libanés y los líderes de Hezbolá están dispuesto a acatar la resolución de la ONU que exige el fin de las hostilidades en Líbano. Israel anunció un retiro de sus tropas a inicios de la próxima semana.

El frágil acuerdo logrado ayer por el Consejo de Seguridad de la ONU, que exige un alto el fuego en Líbano, aprobado en base a una propuesta franco-estadounidense, avanzaba esta tarde al ser aceptado por el Gobierno de Líbano y la guerrilla extremista Hezbolá, mientras que Israel anunció que cesará la ofensiva en Líbano el próximo lunes a las siete de la mañana, 11 de la noche del domingo en Nicaragua.
El líder de Hezbolá, Hassan Nasrallah, dijo hoy que aceptará el alto el fuego propuesto por Naciones Unidas, con lo que se frenan los combates contra el Ejército israelí en el sur de Líbano. Nasrallah dijo que está dispuesto a colaborar con el Ejército libanés y con los Cascos Azules de Naciones Unidas que sean desplazados por la zona.
El Gobierno de Líbano, por su parte, anunció hoy que apoyó por unanimidad la resolución 1701 aprobada anoche por el Consejo de Seguridad de la ONU, que demanda un cese completo de las hostilidades. Tras más de cinco horas de reunión en Beirut, el Ejecutivo libanés -en el que participan dos ministros de Hezbolá- acordó dar el visto bueno al cese de las hostilidades.
El primer ministro libanés, Fuad Siniora dijo que “cuando la resolución consiga aplicarse cada ciudadano libanés podrá regresar a su pueblo con la cabeza alta y sin ser humillado”, aunque dejó entrever que mientras Israel siga atacando el Libano, Hezbolá -aunque no nombró al movimiento chií- “continuará respondiendo”.
Mientras tanto, unos 30 mil militares israelíes avanzaban este sábado hacia el río Litani, en el sur de Líbano, objetivo de una vasta ofensiva para alejar a los milicianos de Hezbolá de la frontera con Israel, a pesar de la resolución de la ONU que pide el cese de las hostilidades.
El Estado hebreo ha justificado la prosecución de su ofensiva recordando que por el momento el alto el fuego no ha entrado en vigor. Las fuerzas israelíes tomaron este sábado una colina estratégica cercana al Litani tras duros combates con la milicia chiita libanesa, informaron fuentes policiales libanesas.
Las unidades israelíes ocuparon el pueblo de Ghanduriyé, situado a unos 20 km al este de Tiro y a 12 km al oeste de la frontera israelo-libanesa, precisaron estas fuentes. Siete soldados israelíes murieron en los enfrentamientos con Hezbolá en la zona, indicó una portavoz del ejército israelí, mientras que un helicóptero fue abatido por Hezbolá, según la milicia chiita libanesa.
La vocera israelí también dijo que unos 60 soldados resultaron heridos en los combates, 11 de ellos de gravedad. Hezbolá, que según el ejército israelí perdió a más de 30 combatientes desde el viernes por la noche, disparó unos 70 cohetes contra el norte de Israel.
El conflicto entre Israel y Hezbolá ya cumplió más de un mes, desde que el Estado Hebreo lanzara una ofensiva contra el sur de Líbano en respuesta al asesinato de dos soldados y la captura de otros ocho por milicianos de Hezbolá.
Según el Gobierno de Beirut, más de 1 mil libaneses han muerto desde el inicio de la escalada de violencia. La mayoría de las víctimas son civiles. Israel informó por su parte de la muerte de por lo menos 47 civiles y 86 militares por los ataques de Hezbolá.