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EU preparándose para era “post-Fidel”


T Portavoz de la Casa Blanca confirma que “hay borradores” y están “tratando de pensar en lo que podría suceder”
WASHINGTON / AFP

Estados Unidos reconoció este martes que elabora planes en caso de que se produzca “un cambio de la situación política en Cuba”, en medio de la incertidumbre generada por la delegación provisional del poder hace más de una semana por el presidente cubano Fidel Castro a su hermano Raúl.
“Déjenme confirmar que hay borradores y que la gente está tratando de pensar en lo que podría suceder en caso de que se produzca un cambio en la situación política en Cuba”, declaró a la prensa el portavoz de la Casa Blanca Tony Snow en Crawford (Texas), donde el presidente George W. Bush pasa sus vacaciones.
“El Departamento de Seguridad Interior, el Departamento de Estado y otros sectores del Gobierno están observando y siguiendo de cerca lo que está ocurriendo en Cuba”, añadió el vocero, quien volvió a insistir en que “los cubanos se queden en la isla y obren por la democracia”.

Temor en Washington
Con estas declaraciones, el portavoz de la Casa Blanca reflejó una vez más el temor en Washington a un período de inestabilidad en la isla que origine un éxodo masivo de cubanos, como la crisis de los balseros de 1994, cuando más de 35,000 personas cruzaron el Estrecho de la Florida.
“Una oleada de refugiados hacia las costas de Florida no sería bueno políticamente” para el Gobierno, declaró a la AFP Ian Vásquez, del instituto Cato de Washington, recordando que Estados Unidos “ya tiene demasiadas cosas en su agenda de política exterior”, en referencia a Oriente Medio e Irak.
En caso de que el Gobierno cubano no logre controlar la emigración tras la salida de Fidel Castro, la Guardia Costera ya preparó planes de emergencia y Washington está revisando las leyes migratorias para evitar la llegada masiva de cubanos, adelantó el New York Times.
El Gobierno mantendría su cuota de cerca de 22,000 visados anuales para los cubanos, aunque daría prioridad a los que tienen familiares en Estados Unidos, para evitar que los exiliados alienten un tráfico ilegal de inmigrantes pagando contrabandistas, explicó el diario.
Al mismo tiempo, Estados Unidos ofreció una importante ayuda económica a los cubanos siempre y cuando opten por la democracia, como lo adelantó Caleb McCarry, designado hace un año por el presidente como coordinador para la transición en Cuba, cuya meta es evitar que el régimen castrista se mantenga después de la salida de Fidel.
“Planeamos entregar un apoyo sustancial para ayudarlos a reconstruir su economía destruida, ofrecer ayuda específica para lograr elecciones libres y equitativas, y apoyo para que puedan manejar las necesidades humanitarias”, declaró el responsable norteamericano al canal televisivo Fox News.

Bush ya habla de indemnizaciones
Bush reconoció, asimismo, el derecho de los exiliados a plantear sus exigencias de compensaciones por los bienes nacionalizados por el Gobierno cubano después de la llegada al poder de Castro en 1959, aunque les pidió paciencia para no asustar a sus compatriotas que opten por un cambio democrático en la isla.
“Cuando el pueblo de Cuba decida formar un gobierno, entonces los cubano-estadounidenses (exiliados) podrán implicarse en los asuntos de dicho país y tratar los temas de las propiedades confiscadas”, sostuvo el presidente.
Al mismo tiempo, Rice lanzó un llamado a la comunidad internacional para que respalde la democracia en Cuba. “Alentamos a todas las naciones democráticas a juntarse” y presionar para lograr “una transición que conduzca rápidamente a elecciones multipartidistas en la Cuba” post Castro, explicó.
Las declaraciones de Washington de los últimos días suscitaron reacciones en el extranjero. Cuatrocientos intelectuales del mundo, incluidos siete ganadores del premio Nobel, exigieron el lunes a Estados Unidos que respete la soberanía de Cuba.