Internacionales

EEUU y Francia proponen fin de violencia entre Israel e Hezbolá

En la resolución acordada entre EEUU y Francia para el cese completo de las hostilidades en el Medio Oriente, no se le pide a Israel que se retire del sur del Líbano.

Los quince miembros del Consejo de Seguridad de la ONU iniciaron hoy las primeras discusiones sobre el borrador de resolución acordado por EEUU y Francia para poner fin a las hostilidades entre Israel y las milicias libanesas Hezbolá.
El borrador de resolución hace un llamamiento a un "cese completo de las hostilidades", y particularmente se pide a Hezbolá que ponga fin a todos los ataques y que Israel detenga todas sus "operaciones ofensivas militares" por tierra, mar y aire.
Asimismo, se insta a las partes a que se comprometan a "trabajar en un alto el fuego permanente y una solución a largo plazo" en base a una serie de principios y elementos políticos.
En el plan que se traza en el borrador de resolución, destaca la creación de una zona de seguridad y el despliegue de una fuerza internacional, con mandato de la ONU, que cuente con la aceptación de las partes.
También se prevé la demarcación de las fronteras internacionales del Líbano, incluidas las controvertidas Granjas de Cheba, ocupadas por Israel, el desarme de las milicias y que el gobierno de Beirut ejerza su autoridad y soberanía en todo el territorio libanés.
Antes de la reunión, el embajador francés, Jean Marc de la Sabliere, manifestó que el proyecto de resolución está basado en un borrador que presentó Francia anteriormente y que sigue el mismo proceso secuencial.
"Primero un cese de hostilidades, un acuerdo de principios para una solución duradera y el despliegue de una fuerza multinacional", puntualizó.
Expresó su esperanza en que el texto sea aceptado por los demás miembros del Consejo, ya que tendrá un efecto inmediato en la población del Líbano, que es que los 700.000 desplazados puedan volver a sus casas y que se reabran el aeropuerto y los puertos.
Admitió que será difícil que sea aceptado por el Líbano, que propuso su propio plan político, con siete puntos concretos, para un alto el fuego duradero, y que no está reflejado en el documento.
Fuentes diplomáticas mencionaron que en la resolución sólo se pide a Israel que detenga sus ofensivas militares, mientras que Tel Aviv siempre ha dicho que su campaña militar es defensiva contra los ataques de Hezbolá.
Además, no pide a Israel que se retire del sur del Líbano, con lo que supone que el ejército israelí, que cuenta con 10.000 soldados ya destacados en la área, que precisamente es donde se pretende crear la zona de seguridad, en la que solo podrá operar el Ejército libanés y la fuerza multinacional.
De la Sabliere resaltó que el proyecto de resolución es una "oportunidad única" para la gente del Líbano, porque además concede tiempo a la diplomacia para negociar una segunda resolución, que espera que sea en dos o tres semanas, que estipule las condiciones para una solución de carácter duradero.
EEUU y Francia planean preparar otro documento que concrete el marco político para la paz entre Israel y Hizbulá y las condiciones y el mandato para el envío de una fuerza multinacional.
Por su parte, el embajador de EEUU, John Bolton, reconoció que "esta resolución por sí sola no es la solución al conflicto, pero al menos es el principio".
Insistió en que el propósito de las iniciativas que su país lleva adelante con Francia para resolver la crisis del Líbano es no volver al "estatus quo" de antes del conflicto, sino buscar "una solución transformadora".
Sin embargo, cualquier cese de las hostilidades que allane el camino hacia una solución política duradera debe contar con la aceptación de las partes, lo que puede llevar tiempo dadas las posiciones expresadas tanto por Israel como Hizbulá.
Israel ya ha afirmado que continuará su campaña militar hasta que se despliegue una fuerza multinacional, mientras que Hizbulá ha reiterado que sus guerrillas continuarán los enfrentamientos hasta que el ejército israelí se retire del sur del Líbano.
El Consejo de Seguridad no ha actuado todavía para frenar el conflicto que empezó hace cuatro semanas, básicamente por la oposición de EEUU, principal aliado de Israel.
Bolton mostró su esperanza de que la resolución pueda adoptarse en los próximos dos días, para lo cual se convocará una reunión ministerial del Consejo, en la que participará la secretaria de Estado estadounidense, Condolezza Rice.
Más de 900 personas, la mayoría civiles ha muerto en Líbano, a causa del conflicto iniciado el 12 de julio, mientras las víctimas en Israel son alrededor de 60.