Internacionales

Lluvia de cohetes se abate sobre Israel

* Ejército israelí captura a cinco miembros de Hezbolá en operación espectacular

Un comando israelí secuestró a cinco presuntos milicianos de Hezbolá en un ataque en el sur de Líbano, mientras una lluvia cohetes se abatió sobre el norte de Israel, donde algunos de los proyectiles cayeron incluso a 60 kilómetros de la frontera.
Unos 230 cohetes disparados por la milicia chiíta de Hezbolá desde Líbano se abatieron el miércoles sobre Israel, que recibió así en un solo día la mayor cantidad de proyectiles desde el inicio del conflicto, anunció una fuente policial.
Esta escalada, que incluyó también violentos combates en el sur del Líbano, coincidió con un progreso muy lento por parte de la comunidad internacional hacia la regulación del conflicto que, sin embargo y según dijo el ministro israelí de Justicia, Haim Ramon, debería proseguir hasta "finales de la próxima semana", es decir, hasta el 12 de agosto.
Por el momento, Israel intensificó sus operaciones terrestres para neutralizar al movimiento chiíta y calmar así la impaciencia de Estados Unidos, cuya secretaria de Estado, Condoleezza Rice, consideró deseable un alto el fuego en Líbano "dentro de algunos días". Esa intensificación hizo que el Estado hebreo llevase a cabo una operación en Baalbek, uno de los feudos de Hezbolá, a unos 100 kilómetros de la frontera líbano-israelí.
Un comando helitransportado aprovechó la oscuridad de la noche para adentrarse en territorio libanés --en la incursión más profunda desde el comienzo de la ofensiva, el 12 de julio-- y secuestrar a cinco miembros de Hezbolá.
"Emprendimos esta operación para demostrar que podíamos golpear en cualquier parte de Líbano", declaró el jefe del estado mayor israelí, Dan Halutz, que desmintió que el objetivo de la operación hubiera sido la captura de un dirigente de la milicia chiíta. ^oHezbolá minimiza operación
Esta última negó el secuestro de sus miembros y calificó la operación israelí de "fiasco". La Policía libanesa, por su parte, confirmó que el ataque israelí, acompañado de intensos bombardeos, acabó con la captura de cinco civiles y la muerte de 16, siete de ellos niños.
Entretanto, en el sur del Líbano, la aviación israelí bombardeó objetivos de Hezbolá para apoyar sus unidades terrestres que participaban en violentos enfrentamientos con los combatientes del partido chiíta en tres frentes.
Los bombardeos se repitieron también en las últimas horas de la tarde en la región del puerto costero de Tiro y costaron la vida a siete civiles, mientras la región de Saida también fue blanco de otros ataques.
Asimismo, un soldado israelí murió debido a las graves heridas que sufrió en los enfrentamientos con los milicianos de Hezbolá, donde también resultaron heridos otros cuatro militares, según afirmó la cadena qatarí Al Yazira.
Sin embargo, y mientras los responsables israelíes afirmaron que su ofensiva había atenuado la fuerza de Hezbolá, esta formación disparó más de 200 cohetes desde el sur de Líbano contra varias localidades del norte de Israel, alcanzando por primera vez una área situada a 60 km de la frontera.
Una persona murió en Nahariya debido a la caída de uno de los cohetes, que también causaron 19 heridos, según la Policía.
En 22 días de ofensiva israelí, lanzada tras la captura el 12 de julio de dos soldados israelíes por Hezbolá, han muerto al menos 835 personas, entre civiles y militares, y más de 3,210 han resultado heridas en Líbano.
En Israel, por su parte, han muerto 19 civiles por los impactos de unos 2,000 cohetes, así como 33 militares.
Pese a estas pérdidas y a la creciente presión internacional, el primer ministro israelí, Ehud Olmert, señaló que no habrá tregua inmediata y que la ofensiva proseguirá hasta el despliegue de una fuerza internacional en el sur de Líbano, que tomaría así el relevo del ejército hebreo en dicha zona.
El objetivo de la ofensiva terrestre israelí, en la que participan 7,000 militares, es destruir las posiciones de Hezbolá en la parte libanesa de la frontera con Israel y acabar así con los disparos de cohetes.
Mientras tanto, en el seno de la ONU en Nueva York, algunos diplomáticos dieron a entender que ha mejorado la perspectiva de una próxima adopción de una resolución que prevea el envío de una fuerza internacional y de un alto el fuego "duradero".
No obstante, y al mismo tiempo, una reunión prevista el jueves entre los potenciales países contribuyentes a esa fuerza futura internacional en Líbano volvió a ser aplazada por segunda vez en una semana, aparentemente debido al boicot de Francia.
Francia pone como condición para el envío de una fuerza internacional al Líbano la instauración de un alto del fuego, mientras que Washington sostiene lo contrario. En tanto, Líbano sigue sufriendo una crisis humanitaria con el desplazamiento de más de 800,000 personas huidas de unos bombardeos que han causado daños por valor de más de 2,500 millones de dólares. ^oIsrael no cederá a presión internacional
El gobierno israelí no cederá a la presión internacional, y sólo pondrá fin a su ofensiva contra Hezbolá en Líbano cuando sus objetivos hayan sido cumplidos, reafirmó el miércoles el ministro de Defensa, Amir Peretz.
"No dirigiremos nuestra operación según las presiones norteamericana y europea, la llevaremos a cabo en conformidad con nuestros objetivos", declaró Peretz a la cadena de televisión privada 10.