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Ola de calor agobia a Estados Unidos

* Temperaturas rondan los 40 grados en grandes ciudades del este, y en Nueva York decretan estado de emergencia

NUEVA YORK / AFP
La ola de calor que mató a más de 130 personas en California se desplazó al este de Estados Unidos, provocando evacuaciones y obligando a decretar el estado de emergencia en Nueva York.
Las temperaturas rondan los 40 grados en las grandes ciudades del este, desde Nueva York a Washington, y se mantendrán así por lo menos hasta el miércoles, según las previsiones del Servicio Meteorológico Nacional.
Los altos niveles de humedad hacen que la sensación térmica sea superior y alcance unos registros no vistos en la región en cinco años.
Por primera vez en la historia, el calor llevó al alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, a decretar el estado de emergencia, una medida que permite a la administración movilizar todos los recursos para proteger a los habitantes.
"Es una ola de calor muy peligrosa, que puede amenazar seriamente vidas", dijo Bloomberg a la prensa este martes.
Con todos los equipos de aire acondicionado funcionando a pleno pulmón, el ayuntamiento pidió a particulares, empresas y servicios públicos que traten de ahorrar electricidad donde puedan, para evitar que los cortes en el suministro que afectaron durante unos diez días al barrio de Queens no se extiendan a toda la ciudad.
"Ejercer contención (en el consumo de energía) es importante", insistió el alcalde, muy criticado durante la crisis de Queens por su defensa de la compañía eléctrica Con Edison, blanco de todas las iras.
El Chrysler Building y del Empire State no encenderán sus luces este martes, dijo Bloomberg.
"Pido a todos los neoyorquinos --en particular a los ancianos-- que se protejan del calor bebiendo mucha agua, resguardándose en la sombra, evitando todo esfuerzo intenso y aprovechando los centros de refresco de la ciudad y las piscinas públicas", agregó.
Desde el pasado fin de semana, 383 centros municipales que disponen de aire acondicionado han sido abiertos al público como lugares de refresco, mientras que las piscinas municipales permanecerán abiertas por las noches cuando la temperatura supere los 35 grados.
En Washington, los servicios meteorológicos advertían a la población del calor, y las cadenas de televisión recordaban a las personas con dificultades respiratorias que eviten salir a la calle.
En Chicago (norte), donde un aumento terrible de las temperaturas causó cerca de 800 muertos en 1995, cientos de ancianos fueron evacuados de sus casas después de un corte de electricidad que privó de suministro a más de 20,000 personas.
Según el diario Chicago Tribune, 350 ancianos fueron trasladados a hoteles y otros 600 a un centro de convenciones.
La ola de calor que azotó California durante quince días, para finalmente disminuir a finales de la semana pasada, dejó 136 muertos, según estadísticas oficiales.
La mayor de las víctimas tenía 95 años y la más joven 20. Al menos tres inmigrantes perdieron la vida después de atravesar ilegalmente la frontera.