Internacionales

Consternación mundial por masacre en Qana

Miles de personas en todo el mundo han salido a las calles para denunciar esta masacre, mientras que el Consejo de Seguridad de la ONU, liderado por EEUU, no ha condenado el ataque.

La muerte por un bombardeo israelí de al menos 57 civiles, 37 de ellos niños, en la localidad libanesa de Qana continúa conmocionando hoy a la opinión pública mundial y sumando reacciones de condena. El Consejo de Seguridad de la ONU y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), así como numerosos Gobiernos y pueblos se han sumado en las últimas horas a las críticas vertidas por la comunidad internacional poco después de conocerse la matanza.
Las imágenes por televisión de las víctimas de Qana han dado la vuelta al mundo y la prensa árabe recuerda tristemente que en un bombardeo israelí en esa misma ciudad libanesa murieron más de un centenar de civiles en 1996. El Consejo de Seguridad de la ONU expresó hoy su "conmoción y disgusto" por el ataque de Qana, pero fue incapaz de condenar las acciones israelíes en el Líbano y llamar al alto el fuego como había pedido el secretario general, Kofi Annan.
Tras la reunión de urgencia convocada por Annan, el Consejo lamentó en una tibia declaración presidencial la pérdida de vidas inocentes y subrayó la necesidad de poner fin a la violencia. Sin mencionar a Israel, el Consejo "deploró firmemente la pérdida de vidas inocentes y la muerte de todos los civiles en el actual conflicto" y pidió al secretario general que "informe en una semana sobre las circunstancias de este trágico incidente".
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) condenó "con firmeza los continuos ataques contra la población civil" y lamentó que "una vez más, los niños estén pagando el precio de la guerra". La directora de Unicef, Ann Veneman, pidió en un comunicado que las partes cumplan el llamamiento realizado por Annan de poner fin inmediato a las hostilidades, así como el establecimiento de "acuerdos claros que permitan pleno acceso y realización de operaciones humanitarias".
La responsable de Unicef destacó como acciones de asistencia humanitaria urgente la reubicación de niños, heridos, discapacitados y personas mayores que no han podido escapar de la lucha en las peores zonas del conflicto, además de referirse al abastecimiento a hospitales y centros de salud, en particular en el sur del Líbano.
Ataques contra dependencias de la ONU
Las dependencias de la ONU, identificada como la comunidad internacional en el Líbano y Palestina, los dos frentes militares abiertos por Israel, fueron atacadas en Beirut y Gaza durante manifestaciones de protesta por lo sucedido en Qana.
En la capital libanesa, los empleados de las Naciones Unidas se vieron obligados a refugiarse ante la ira de los manifestantes, que causaron daños materiales importantes, en tanto que al menos cinco palestinos resultaron heridos en las violentas protestas en Gaza, donde los participantes en la marcha se enfrentaron a la policía al tratar de forzar la entrada a la sede de la ONU.
También en diferentes puntos de Israel se han llevado a cabo manifestaciones espontáneas, como la organizada anoche ante la sede del Ministerio de Defensa en Tel Aviv por militantes del pacifista Meretz, cuyos legisladores respaldan de momento la ofensiva.
En Túnez, la población se agolpa esta mañana en los centros hospitalarios para donar sangre para las víctimas de los bombardeos israelíes en el Líbano, en respuesta al llamamiento del Gobierno tunecino, que ha declarado tres días de luto por la matanza de Qana.
Medio millar de libaneses marcharon anoche vestidos de blanco por las calles de la capital para exigir "paz, libertad y respeto", mientras el Gobierno criticaba "en los términos más enérgicos" los sucesos de Qana.
Otros países los han condenado en las últimas horas, como Irak, China, Indonesia, Venezuela y Perú, que han utilizado expresiones como "crimen", "masacre" o "acto criminal" para definir lo sucedido.
Hoy, en Jerusalén, antes de volver a Washington, la secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, lamentó la tragedia de Qana, una matanza que, según algunos comentaristas israelíes, puede haberle costado a Israel el apoyo incondicional de EEUU en su ofensiva contra Hizbulá. Rice también anunció que consideraba posible que esta semana se alcanzase una resolución de la ONU con un alto el fuego.
La canciller alemana, Angela Merkel, y el primer ministro británico, Tony Blair, también han coincidido en que el "trágico suceso" de Qana pone de manifiesto la "urgencia" de un alto el fuego, según un comunicado difundido hoy, mientras que para el ministro francés de Exteriores, Philippe Douste-Blazy, Qana supone un cambio "decisivo" en la crisis y "refuerza la determinación de exigir un cese inmediato de las hostilidades".