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Israel prepara una invasión terrestre contra Líbano

Israel lanzará en breve una a gran escala contra Líbano, según altos cargos del Ministerio de Defensa, a pesar de las bajas que están sufriendo las tropas israelíes.

Israel pretende recrudecer su ofensiva militar contra Líbano e invadir el país por tierra para acabar con la organización chií Hezbolá, según fuentes del Ministerio de Defensa hebreo. El Ejército israelí intensificó hoy sus ataques terrestres en el este y el sur libanés, donde tiene ya a miles de soldados, y movilizó a otros 5 mil reservistas en lo que puede ser el preludio de una gran ofensiva por tierra después de que diez días de bombardeos no hayan debilitado en exceso a Hezbolá.
Además, la aviación volvió a bombardear el país, con un saldo de al menos cuatros muertos, mientras un proyectil de artillería caía en un cuartel de la fuerza interina de la ONU en el sur del país, sin causar víctimas, dijeron fuentes de la misión. Según el Ejército de Israel, el proyectil fue disparado por la milicia chií.
Fuentes policiales libanesas explicaron que al menos tres personas murieron y doce más están heridas en Baalbek (este, en el valle de la Bekaa) por los ataques de esta mañana en el centro de la ciudad, que quedó reducida a escombros y en la que se teme que queden bastantes personas bajo los ruinas.
También hubo un muerto en Tiro (sur), mientras que en el barrio del suburbio sur beirutí de Haret Hreik, el municipio de Baabda -donde está el palacio presidencial- y también Damur, al sur de la capital, también fueron objeto de ataques israelíes. El Ejército israelí ha realizado 3 mil operaciones aéreas en los diez días de ofensiva en el Líbano, y causó más de 310 muertos y 1mil 200 heridos.
Heridas extrañas
Varios médicos que trabajan en hospitales del sur del Líbano explicaron hoy que las víctimas que reciben de las zonas bombardeadas por Israel presentan heridas de un tipo que nunca antes habían visto y que "no son de armamento convencional".
El pasado 16, los medios libaneses denunciaron que Israel utilizaba bombas de fósforo blanco (prohibido en la legislación internacional) en sus ataques al sur del país, y en particular en la zona de las Granjas de Cheba.
Por su parte, Hezbolá lanzó dos ataques esta mañana con cohetes contra Haifa el primero de los cuales causó 15 heridos, dos de ellos de gravedad. La mayoría de los heridos hacían las compras para la celebración del "Sabath", el día sagrado de los judíos, que comienza a la caída de la tarde de hoy.

Además, el grupo chií lanzó otro ataque con cohetes "katiusha" en diversas localidades de la región israelí de Galilea, como Safed, Kiriat Shmona y Rosh Pina, en la última de las cuales una persona resultó herida de carácter leve.
En el frente abierto por las operaciones terrestres en el sur libanés, las autoridades militares israelíes revelaron que ocho soldados han muerto y otros 16 han resultado heridos en los violentos combates librados en las últimas 48 horas contra milicianos de Hezbolá, que han presentado una feroz resistencia.
Miles de soldados contra Líbano
Hasta ahora, Israel había dicho que las operaciones para destruir la infraestructura cercana a la frontera de Hezbolá corrían a cargo de "pequeñas unidades", pero hoy fuentes militares admitieron que son "miles" los soldados israelíes que operan en el Líbano meridional.
Las acciones por tierra, hasta el momento en una franja de menos de dos kilómetros, comenzaron hace dos días, después de que Israel comprobase que, pese a los intensos bombardeos de la aviación y la artillería, Hezbolá seguía lanzando sus cohetes.
Sin excluir ni confirmar la posibilidad de que Israel lance en breve una gran ofensiva terrestre, con la que se especula desde hace días, el general Benny Gantz, jefe del Comando del Ejército de Tierra, afirmó que las operaciones terrestres continuarán a pesar de las bajas que están sufriendo las tropas israelíes.
El líder de Hezbolá, Hasan Nasralá, se mostró anoche desafiante en una entrevista con la televisión "Al Jazira" al afirmar que sólo se logrará la liberación de los dos soldados israelíes que tiene bajo custodia "a través de negociaciones indirectas en el marco de un canje" por prisioneros libaneses y árabes.
Nasralá, que aparecía sereno y mostró sus manos para que vieran que no fue alcanzado por los bombardeos israelíes como el Estado hebreo afirma, agregó que "Hizbulá resiste, soporta los golpes, toma iniciativas y dará sorpresas en la próxima etapa".